A "Casate" Vargas la familia lo visitaba y lo llamaba al penal

La fiscal Camila Banfi y el segundo jefe de la Brigada de Investigaciones, Pablo Lobos, confirmaron el adelanto en exclusiva de El Patagónico: la captura de Martín "Casate" Vargas, prófugo desde el 23 de abril de 2013. El sujeto permanecía en un penal de Ituzaingó detenido con identidad falsa. Aquí se lo acusa del homicidio de Ana María Molina, ocurrido en 2012. Se tramita su traslado para el juicio al que nunca se presentó.

La clave para capturar a Martín Nicolás "Casate" Vargas, prófugo desde hace tres años y tres meses por el homicidio de Ana María Molina, fue intervenirle los teléfonos a sus familiares que viajaban continuamente a Buenos Aires.
El paso inicial de la investigación lo dio el segundo jefe de la Brigada de Investigaciones, Pablo Lobos, quien junto al oficial Patricio Rojas comenzaron a trabajar en la captura de Vargas, prófugo desde el 23 de abril de 2013 cuando no se presentó al juicio al que llegó acusado y en libertad. Es que la juez Margarita Pfister había entendido que no existían peligros procesales y por ello primero le concedió arresto domiciliario, para luego darle la libertad transitoria, con la única salvedad de que no se acercara a las 1311 Viviendas, aunque podía ir cada tanto a visitar a su abuela enferma.
Vargas era parte de un grupo violento de ese barrio que tenía conflictos con otro, resultado del cual murió violentamente una mujer, Ana María Molina.
En el proceso que se le siguió a Vargas por el crimen, fue detenido por otro delito aunque uno de los procedimientos fue declarado nulo. Pese a todos los beneficios a su favor, el homicida no se presentó el día que debía comenzar el juicio para esclarecer la muerte de Molina.
Recién en febrero de este año la Brigada acercó un dato al legajo de investigación que tenía el fiscal Marcelo Crettón y que quedó en manos de la titular de Causas Complejas del Ministerio Público Fiscal, Camila Banfi. El funcionario de fiscalía Cristian Olazabal comenzó a trabajar codo a codo con los investigadores y según Banfi, se solicitaron intervenciones telefónicas a la familia a raíz de que existía la posibilidad de que "Casate" estuviera en Buenos Aires.
De las intervenciones, surgió que la madre de Vargas se comunicaba al penal de Ituzaingó e incluso también visitaba al preso que se hacía llamar Mauricio Dojorti Vera, procesado por tenencia de arma de guerra y amenazas.
Así, la Brigada llegó a la Unidad Penitenciaria 39 de Ituzaingó y a través de Olazabal se pidieron registros de las huellas del supuesto Dojorti Vera para cotejarlas con las de Vargas, el principal acusado del homicidio de Molina, quien pese a tener custodia policial en su vivienda el 21 de enero de 2012 fue baleada a metros de la Seccional Quinta y 48 días después, el 9 de marzo, falleció.
"Nos comunicamos con autoridades del penal; se nos envió fotografías y constatamos con fotos de esta persona que se había fugado. Hicimos un cotejo con el AFIS y el SIBIOS de la Policía Federal Argentina, constatando que se trataba de la misma persona que se hizo pasar por una persona de apellido Dojorti, que está procesado en una causa con esa identidad. Estamos esperando terminar con los trámites judiciales para que se lo traiga y sea juzgado por el homicidio", dijo ayer en conferencia de prensa, Pablo Lobos.
Por su parte, la fiscal Banfi explicó que "a veces tenemos procesados a los que no se les pide la identificación o las fichas, hasta estar próximos al debate para pedir su reincidencia". Ella cree que Vargas accedió a algún DNI falso e ingresó al sistema judicial de Buenos Aires con ese nombre, sin antes haber sido cotejadas sus huellas.

IDENTIFICACIONES
Banfi destacó la apertura de la nueva Oficina de Identificaciones de la Policía en Comodoro. "Hace poco se abrió una oficina de identificación que funciona próxima a la Brigada, en la que se va a tomar las fichas de todas aquellas personas que se encuentren vinculadas a la Ley Penal. En Buenos Aires, al ser una jurisdicción tan amplia, es probable que se haya estado moviendo como Dojorti, e ingresó al sistema sin la identificación de fichas que pudieran arrimar su identidad. Lo importante es que pudimos dar con un prófugo desde hace bastante años".
La fiscal destacó el trabajo en conjunto con la fiscalía y especialmente la dedicación del oficial Rojas, avalado por sus jefes inmediatos: Juan Carrasco y Pablo Lobos.
"Son mecanismos que se van mejorando, que hacen al mejor servicio de Justicia, tanto por parte del Ministerio Público Fiscal, como de la Brigada de Investigaciones", dijo Banfi.
Lobos recordó que existen todavía prófugos de la Justicia de años anteriores, como Ricardo Fariña, condenado en 2008 a 9 años de prisión por el asalto a la joyería Fiorella, ocurrido el 26 de julio de 2007. El 13 de marzo de 2009, este individuo se fugó de la alcaidía, siendo capturado cinco meses después. Pero el lunes 2 de diciembre del 2013 se fugó esposado del hospital Regional, donde lo llevaron con la boca cocida por una huelga de hambre que sostenía. Hasta hoy no se lo volvió a ver.
Aún queda pendiente también la captura de Daniel Jaramillo, alias "El Oso", sospechoso del homicidio de José Luis Martínez, ocurrido el 12 de agosto de 2012 en Rivadavia casi Martín Fierro.
"Con lo que tenemos al alcance, tratamos de darle una respuesta a la sociedad y más que nada a la familia que son los que están a la espera de que la persona que cometió un delito, sea condenada", dijo Lobos, oficial principal de Investigaciones.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico