A las patadas de chiquito

Cuando uno es pequeño y le ponen un apodo, es muy difícil poder sacárselo de grande. Federico Todeschini tiene uno muy particular que lo acompañó durante toda su carrera deportiva, y lo aceptó sin inconvenientes. "Ninja" es el seudónimo que lleva desde las categorías formativas.
"El apodo me lo gané de chiquito. Tenía los ojos achinados y el flequillo que se usaba en esa época.
En los clubes no había 15 o 20 pelotas para entrenar y la única que había, la usaba la gente de Primera y cuando yo estaba en las divisiones más chicas me la sacaban para entrenar, y yo les daba patadas. Ahí me decían 'pequeño ninja' y quedó", comentó entre risas en el parador #In.

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