A mal tiempo, buena cara

Entre los recuerdos mejor atesorados de Juan Mancilla, de aquellos tiempos en los que la Comisión de Actividades Infantiles jugaba en la B Nacional, surge una anécdota que descubre la fe del utilero ante las adversidades.
"Cuando fuimos a Tres Arroyos y se suspendió el partido por una lluvia torrencial, nos tuvimos que quedar. Huracán quería jugar y nosotros no. Jugamos al otro día. Viene el técnico y me pregunta cómo estábamos con la indumentaria. 'Vamos a jugar y a ganar', le dije. 'Pero mirá que la cancha...', me dice. 'Ensuciamos toda la ropa, metemos todo en bolsos y nos vamos a Comodoro con toda la ropa sucia, pero mañana ganamos', le digo. Le metimos 2 a 0", evoca, con una sonrisa.

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