A partir del temporal aumentaron las patologías atendidas por Salud Mental

Profesionales que trabajan en Salud Mental coincidieron en que los casos vinculados a distintas problemáticas se incrementaron en el último mes como consecuencia de la catástrofe climática que sufrió Comodoro Rivadavia. Ante esta situación, el área de Psiquiatría del Hospital Regional, que no cuenta con espacios disponibles para la internación de nuevos pacientes, tuvo que pedir camas a otros centros asistenciales para reforzar la atención. Los especialistas advierten que los damnificados no podrán volver solos a sus viviendas y señalan que los casos de consumo de psicoactivos podrían aumentar en los próximos meses. Las secuelas del temporal se pueden extender hasta un año.

El temporal que sufrió Comodoro Rivadavia no solo dejó cuantiosos daños materiales y físicos sino también problemas psicológicos que no necesariamente afectan a quienes perdieron todo. Algunos de los síntomas más comunes que se pueden llegar a presentar son: confusión para pensar, sentirse aislado o abandonado, impotente, tener miedo, enojo, tristeza, irritabilidad y angustia. En los casos más extremos, las personas pueden sufrir el padecimiento de náuseas, dolores de cabeza o pecho, taquicardia y dificultad para respirar.

Uno de los especialistas consultados por El Patagónico explicó que es común sentir estos síntomas en los primeros 30 días después del temporal. "En estos primeros 30 días lo que había que hacer era esperar porque estamos hablando de reacciones comunes. Pero si se extienden estos problemas, entonces podemos empezar a hablar de una patología y debe comenzar a tratarse", sostuvo Sebastián Núñez, coordinador del sector externo del Salud Mental del Área Programática Sur.

El profesional recomendó que las personas afectadas hablen del problema, se junten con sus amigos y realicen tareas comunitarias. "La persona tiene que salir del encierro. No tiene que quedarse en el ambiente de pérdida. Obviamente hay personas que no podrán salir de sus casas por la cantidad de barro que hay en cada vivienda. Esas personas deben ser acompañadas", detalló.

El equipo de Salud Mental del Área Programática Sur ya tiene definida la metodología de trabajo que desplegará luego de este primer mes del diluvio: tareas y programas de contención para brindar a la comunidad, tanto a la persona que tuvo un problema grave como para el que tuvo uno menor, pero que en realidad no lo es. Para poder llevarla a cabo se dispuso que los CAPS (Centros de Atención Primaria de Salud) de los barrios San Cayetano, Quirno Costa, José Fuchs, Newbery y Pietrobelli cuenten con un profesional para contener a la población.

Es que la problemática es grave, principalmente en una ciudad que no estaba preparada para un temporal de esta magnitud y con las consecuencias visibles que dejó. En ese sentido, el jefe del área de Salud Mental del Hospital Regional, Gustavo González, confirmó que en las últimas semanas se han incrementado las consultas y las internaciones. Sin embargo, advirtió: "es normal que esto suceda luego de una catástrofe como esta".

"Cuando vos tenés una persona con una patología previa que está estabilizada, ante una situación de conmoción por más medicada que esté, se va a desestabilizar. Esto provoca que tengamos que intervenir porque la persona al descompensarse comienza a delirar y algunas pueden tener conductas peligrosas que no solo podrían poner en riesgo su integridad sino también la de terceros", explicó.

"Cada caso es muy particular. Hemos tenido casos donde viene gente angustiada porque perdió la documentación y no sabe dónde hacerla. A esa gente hay que ayudarla porque está pasando por un momento de confusión y angustia muy grande, debido a que por ahí no tiene ni siquiera una radio para escuchar dónde están los Centros de Documentación en la ciudad", agregó.

MAS VIOLENCIA Y MAYOR CONSUMO DE PSICOACTIVOS

González explicó: "el temporal funciona como un detonante de algo que ya es existente" y reconoció que la "demanda que estamos teniendo hizo que pasemos de un 50% de ocupación a tener el 100%, y que tengamos que pedir camas prestadas a otras clínicas médicas y a otros servicios".

Núñez, en tanto, reconoció que la preocupación de los profesionales pasa por saber qué sucederá cuando las personas regresen a sus viviendas, su rutina y sus trabajos.

"Aumentaron los casos de violencia y aumentaron los casos de consumo de psicoactivos, pero todos estamos pendientes a cómo se van a desenvolver a las personas en los próximos días", señaló.
"Nosotros tenemos claro que los síntomas con las personas recién se podrán evidenciar dentro de seis meses o un año. Las consecuencias en la salud mental son las últimas que aparecen cuando todo se calma", agregó.

La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco también mostró su preocupación por la problemática y el último lunes invitó al médico psiquiatra experto en catástrofes, Enrique Stein, quien recorrió los barrios de Comodoro Rivadavia para brindar un aporte desde su experiencia en este tipo de situaciones.

En diálogo con este diario, el especialista coincidió con sus pares y aseguró que la historia muestra que después de los desastres se produce un notorio aumento en el consumo de sustancias psicoactivas. "No hay que dejar de lado que Comodoro es la cuarta ciudad más importante de la Argentina (Mar del Plata, Rosario y Capital Federal) en el consumo de psicoactivos, y hay que tener en cuenta que no solo aumenta en aquellos lugares donde se producen desastres naturales sino también en los albergues", detalló.

Stein indicó que el consumo de alcohol también aumentará debido a que muchas personas tratarán de "tapar" toda sensación de angustia o de dolor por lo que se buscará encontrar un "calmante" en alguna sustancia legal como ilegal. También señaló que se pueden incrementar los casos de suicidios. "Uno de los grupos que puede ser más vulnerables puede ser el de los adultos mayores ya que un hombre que trabajó toda su vida y perdió todo, puede ser que vea el suicidio como una salida ante la pérdida de todo su esfuerzo", explicó.

"Tampoco hay que olvidarse de los adolescentes, que suelen ser muy vulnerables en estos temas. Creo que una política de prevención sería lo más efectivo en estos momentos para buscar a los grupos más vulnerables, y ofrecer políticas de sostén pero no solo sean aplicadas por los psiquiatras y psicólogos sino también por actores sociales de la ciudad", añadió.

VOLVER A LA NORMALIDAD

Teniendo en cuenta todas estas dificultades que traerá aparejado el temporal, el jefe del área de Salud Mental del Hospital Regional, Gustavo González, recomendó para los próximos días estar atentos a la actitud de las personas, pero también tratar de ayudar a que la ciudad vuelva a la normalidad.

"Hoy la normalidad de esta ciudad no es normal. Un ejemplo claro es que las personas que viven en Rada Tilly antes tardaban 15 minutos en venir hacia el centro de Comodoro pero ahora tardan entre una hora o una hora y media. Ese tipo de normalidad la podemos recuperar no diciendo 'acá no pasó nada' sino aportando entre todos. Esto ayudaría en muchas cosas entre ellas al desarrollo de nuestra salud mental", explicó.

Mientras, Stein aseguró: "hay que recuperar la grupalidad porque nosotros como seres humanos nos formamos en grupos y vivimos en grupo. Por lo tanto, el fenómeno natural lo que destruye es la organización comunitaria y la reconstrucción de estos vínculos es la mejor ayuda psicológica para las personas".

"Yo creo que las primeras fase de recuperación propia fue que se generó un gran mecanismo de solidaridad y eso se mantiene en la actualidad. Fue lo primero que dio respuestas para que no se incremente una mayor cantidad de damnificados y de víctimas. Por eso se tienen que reforzar o crear nuevas instancias de grupabilidad para que las personas puedan volver de a poco a sentir una normalidad en Comodoro", subrayó el especialista.

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