A rodar

- La recuperación de mercado, el fin de las trabas para importar y el nuevo rumbo económico convirtieron a la Argentina en un país atractivo para el regreso de algunas marcas importadas y la llegada de nuevas. En ese contexto se entiende la primicia dada la semana pasada por Ámbito Financiero de la posible vuelta del empresario Manuel Antelo al ruedo automotor. Tal como adelantó ese diario el martes último, el exhombre CIADEA es uno de los candidatos a quedarse con la representación de Mitsubishi. Todo surge a partir de la reestructuración a nivel mundial que está encarando la automotriz japonesa luego de ser adquirida por la alianza Renault-Nissan, casualmente dos marcas que fueron manejadas el dueño de Car One. Pero hay más novedades.

- Lo primero que hay que decir es que la información está confirmada. Un importante directivo japonés llegó al país para reunirse con gente del Grupo Antelo, ya que el empresario se encuentra desde hace cuatro meses en Europa, donde vive gran parte del año y tiene una importante empresa de logística. También mantuvo contacto con el grupo Alfacar -que hoy tiene la representación de la marca- y gente de SKBergé, de Chile, que manejan el negocio de la marca en ese país. Fuentes del sector aseguran que de estos tres postulantes (Alfacar podría renovar) todas las chances juegan a favor del hombre que acumula el récord de vender dos veces la marca a sus propios dueños. "Si Antelo quiere, se queda con Mitsubishi...", dijo tajante un conocedor del mercado. Se basa en algunos datos a tener en cuenta. Su peso dentro del mercado argentino y su estrecha relación con Carlos Ghosn, jefe máximo de la alianza automotriz francojaponesa.

- La pregunta es: ¿Quiere Antelo manejar Mitsubishi? El hecho de que haya habilitado la reunión con el enviado japonés es un dato. También que tenga línea directa con Ghosn. Pero tiene un peso importante: que la expectativa que hay por quienes conocen el proyecto es que la marca va a tener un fuerte crecimiento en los próximos años y subirse a esa ola es más que tentador. La Argentina es un país atractivo para este tipo de emprendimiento ya que permite obtener grandes ganancias en un tiempo menor que en otros lugares. Por eso, la ecuación Antelo-Mitsubishi puede ser muy beneficiosa ya que se daría la combinación de un empresario sumamente exitoso y talentoso junto a una marca que va a potenciar una alianza automotriz que hoy está peleando el liderazgo mundial a gigantes como Toyota, General Motors y Volkswagen. Por el lado de sus competidores hay algunos puntos que juegan en contra. En el caso del actual representante hay mucho malestar interno. El hecho de haberse enterado de las reuniones con Antelo y SKBergé de manera extraoficial no cayó bien después de 26 años de llevar la marca en el país. Se tomó como una descortesía y hasta una señal. A esto se suma que la difusión de la información le provocó algunos problemas operativos. En el caso de la empresa chilena se cree que, más allá de manejar una marca en el país, no conocen bien el mercado argentino como para encarar un desafío de esta envergadura.

- Pero averiguando sobre el interés de Antelo por el caso Mitsubishi se conoció un dato interesante. Entre una media docena de proyectos que tiene en carpeta está la representación de otra marca importada. Para algunos fanáticos, es bueno aclarar que no se trata de Mazda. Pero es de peso. Hay que sumarle las dos chinas (Great Wall y Changan) que se lanzarían en marzo próximo. Todo indica que el desembarco quiere hacerlo con toda la fuerza. No hay que olvidar que también incursiona en el rubro de las motos con Vespa, Piaggio, Aprilia y Guzzi.

- Algunos especialistas ven la estrategia de la nueva Mitsubishi de relanzarse con fuerza en el mercado argentino y regional como un paso previo a una radicalización industrial. Se cree que si esta primera etapa es exitosa, la pata fabril llegará tarde o temprano. Para eso es clave la radicación industrial que, primero con Renault y ahora con Nissan, ya tiene la alianza en Santa Isabel, en la provincia de Córdoba. Estas marcas están en el proceso de desarrollo para fabricar un modelo de pick-up cada una: la francesa Alaskan y la japonesa Frontier NP300. Mitsubishi tiene su propia "chata", la L200 que, curiosamente, está montada en la misma plataforma que las otras dos. Por eso, la posibilidad de una pick-up Mitsubishi "Made in Argentina" podría llegar en la renovación de estos modelos, algo que se dará en seis o siete años.

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