A un año de la dudosa muerte de Valeria Vivar la investigación judicial no avanza

Los primeros indicios recolectados en el interior de la casa señalaban que era poco probable que Valeria Soledad Vivar se hubiera suicidado.

Los primeros indicios recolectados en el interior de la casa señalaban que era poco probable que Valeria Soledad Vivar se hubiera suicidado. Vivía en pareja y tenía antecedentes de violencia de género. Esa fatídica madrugada compartió alcohol con su conviviente y dos amigos de éste. Después apareció sin vida. La fiscal del caso meses atrás afirmó que esperaba resultados de pericias, pero a un año no se formalizó la investigación.
Una de las "muertes dudosas" registradas en 2016 hoy cumple un año. La misma tuvo como víctima a la habitante del barrio Pietrobelli, Valeria Soledad Vivar (30). La investigación judicial ni siquiera se formalizó, es decir que no cuenta con sospechosos.
La misma mañana en que apareció el cuerpo sin vida de la mujer en el lavadero de la casa, los policías intervinientes pusieron en duda ante este medio que se hubiera tratado de un suicidio. En los pasillos judiciales, incluso, fuentes oficiales confiaron que se manejaba la hipótesis del presunto femicidio.
Pero a un año de la muerte de Soledad la investigación parece encaminarse hacia un punto sin retorno. La fiscal de la causa, Cecilia Codina, explicó meses atrás que aguardaba los resultados científicos de las pericias levantadas en la escena donde apareció el cuerpo, como rastros dactilares y el secuestro de otros elementos.
La joven vivía en pareja en una vivienda de un pasaje situado sobre la ladera del cerro Chenque, a pocos metros de Saavedra 1.490 y Formosa. Durante esa madrugada estuvo bebiendo con su pareja, identificada como Héctor Rubén Gallardo (28), y dos amigos de éste.
Eran las 5, del domingo 24 de enero cuando la suegra de la víctima, quien vive en la casa vecina, alertó a la policía de que su nuera se habría suicidado. Soledad ya había sido descolgada de un tirante del techo, hallándose en el suelo.
Lo primero que les llamó la atención a los efectivos que llegaron al lugar fue que no hubiera ninguna silla o banco cerca del cuerpo, en la línea del presunto suicidio como lo manifestaron la pareja de Soledad y su madre. Una fuente oficial sostuvo en aquel entonces: "es difícil que se colgara sola”. La mujer tenía cuatro hijos menores de edad –un varón y tres mujeres-- que por decisión de la Justicia no vivían con ella.
Los investigadores contaban con una serie de antecedentes por denuncias de violencia de género, por lo que de inmediato se abonó la teoría de que la muerte de Vivar podría aumentar la lista de femicidios en Comodoro Rivadavia si se confirmaba que no fue un presunto suicidio, tal como se caratuló la causa.
Tanto en las marchas por el asesinato de Vanesa Daniela Farías (38), Valeria Nicol Palma (21) y la masacre de Standard (donde murieron Lidia Peralta y su nieta Yazmín Espinoza), como en las manifestaciones por “#Ni Una Menos”, se pidió por el esclarecimiento de la muerte de Soledad Vivar.

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