A un mes de las usurpaciones más de 250 familias están decididas a no irse

Hoy se cumple un mes desde que el domingo 18 de octubre comenzara en Caleta Olivia una espontánea y masiva ocupación ilegal de viviendas de planes sociales en construcción, ubicadas principalmente en las extensiones de los barrios Rotary 23 y Bicentenario. Muchas de ellas fueron sometidas a intensas refacciones por sus moradores que no tienen intenciones de desistir de las tomas.

Caleta Olivia (agencia)

Hasta el momento la justicia no se expidió en torno a las denuncias que presentaran tanto el municipio, como el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV), e incluso un centenar de vecinas que conforman el grupo "no usurpadores" y reclaman que se respeten sus derechos de acceder legalmente a una casa.
Vale recordar que los sectores ocupados comprenden a las 187 Viviendas (zona del Rotary 23), 60 Viviendas del Plan Techo Digno (Bicentenario) y otras áreas dispersas en construcción.
Un equipo periodístico de El Patagónico recorrió ayer parte de esos lugares para dialogar con algunos vecinos con el fin de conocer cuál es la realidad que viven a un mes de haber decidido ocupar una vivienda.
La familia Soto, que decidió instalarse en las 187 Viviendas que ahora se denomina "barrio Esperanza", señaló que en principio varias de las casas contaban con energía eléctrica que habían logrado obtener desde el alambrado público, pero que luego de dos semanas la empresa Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE) dejó sin luz a ese sector.
El grupo familiar, compuesto por el matrimonio que integran Daniel y Daniela -padres de dos niños de corta edad- dieron cuenta de que días después de las elecciones generales en las que Facundo Prades fuera elegido intendente de esta ciudad, él mismo visitó a las familias y les realizó varias promesas.
"Nos dijo que no nos iban a sacar de acá y que nos mandaría un camión de agua y ambulancias para que revisen a los chicos que están viviendo en todas las casas pero no cumplió con nada y tampoco volvió a ver cómo estábamos", manifestó Daniel.
El joven matrimonio también se mostró molesto al criticar que "antes de las elecciones repartían comida, leche y agua, pero ahora no nos viene a ayudar nadie".

"TENEMOS DERECHOS"
Por otra parte, contaron que tenían conocimiento de que el intendente José Córdoba "les dijo a los trabajadores de las cooperativas que construyeron estas casas que vengan a sacarnos a nosotros y las tomen para ellos como pago por lo que realizaron".
También se refirieron a las personas de otras nacionalidades que están ocupándolas, aclarando que "no somos discriminadores, pero sabemos que hay muchos bolivianos que vinieron a usurpar terrenos en el barrio 3 de Febrero y nunca nadie los sacó. Nosotros somos nacidos y criados acá y tenemos derecho a tener una casa".
"No queremos que nos regalen nada, vamos a pagar todo lo que sea necesario. Además, estas casas estuvieron abandonadas durante ocho años y cada vez se deterioran más".
Cabe mencionar que en la mayoría de las casas de ese barrio sus ocupantes ya colocaron mesas, sillas, camas, cocinas, ropas, muebles y cuadros, mientras que en el exterior pintaron sus frentes, instalaron tanques de agua, colocaron vidrios, plantas, puertas, rejas e incluso una de ellas posee antena de Direc tv y en otra funciona un improvisado kiosco.

DELINCUENCIA
El Patagónico también dialogó con otros vecinos que ocuparon viviendas en un sector posterior del mismo plan, quienes prefirieron no dar a conocer sus nombres por cuestiones de seguridad, ya que se refirieron a hechos delictivos que ocurren entre los mismos usurpadores.
Como ejemplo, señalaron que a una mujer que presumían era de nacionalidad boliviana le apuntaron con un arma a la cabeza exigiéndole que se retirara, mientras que a otra que se ausentó de la vivienda que ocupaba por varios días, le sustrajeron garrafas y otros elementos que había llevado para poder subsistir.
Además, dijeron que es común los fines de semana escuchar detonaciones de arma de fuego y que hay ingesta de bebidas alcohólicas en exceso, en tanto fuentes policiales aseguran que entre los ocupantes ilegales hay gente con antecedentes delictivos.
Otros vecinos criticaron que la policía no realiza patrullajes en ese sector por la falta de iluminación y que solo recorren las primeras viviendas.

PLAN TECHO DIGNO
Este medio también dialogó con algunas mujeres que permanecen en las 60 Viviendas del barrio Bicentenario, las cuales tienen entre un 70 y 80% de avance en construcción.
Una de ellas, Erika Muriano, reveló que posee un documento firmado en 2013 por el ex secretario de Desarrollo Social, Javier Aybar, a través del cual se comprometía a solucionar su problema habitacional.
Erika ocupa una de las viviendas del Plan Techo Digno, en la cual vive sola junto a sus dos hijos de 5 y 7 años, ya que el padre de los niños se encuentra privado de su libertad por razones que no dio a conocer.
"Yo voy a seguir peleándola para que me den mi casa, Hay mucha gente que no es de acá y tiene un lugar propio para vivir", aseguró.
Cabe mencionar que en ese barrio la mayoría de las viviendas cuenta con red cloacal, no así con los servicios de luz, gas y agua potable.
Por ese motivo, no fueron pocos los vecinos que decidieron montar grupos electrógenos domiciliarios, garrafas y tanques de agua de 1.000 litros.

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