A una mujer se le cayó una vela y se quemaron cuatro viviendas en Km 8

Un incendio que tuvo origen en una vela que se le cayó a doña Lara -como es conocida una mujer mayor que reside en la calle General Carles al 500 del barrio Don Bosco- devastó ayer cuatro viviendas. Las antiguas construcciones de ladrillo calcáreo y techos de chapa acanalada funcionaban el siglo pasado como gamelas de los trabajadores solteros de las empresas petroleras.

Demetrio Gallardo tiene 92 años y es historia viva en el barrio Don Bosco. Con una gorra azul y su espalda encorvada, ayer al mediodía se acercó preocupado a los bomberos que sofocaban las llamas que devastaron cuatro viviendas, todas linderas, en la calle General Carlés al 500 en Kilómetro 8.
Una de esas construcciones de ladrillo calcáreo –de desaparecida elaboración y de gran persistencia en las construcciones de zona norte- era su casa. Gallardo contó que la había comprado en la década del 40 del siglo pasado a una de las compañías de capitales privados que explotaban el petróleo en la zona.
El edificio en el que estaban emplazadas las cuatro viviendas correspondía a las antiguas gamelas de los trabajadores solteros de las petroleras.
Según informaron la Policía y los vecinos, una vela que a las 11:30 se le cayó a doña Lara -una mujer mayor que reside en una de esas cuatro viviendas- fue lo que ayer inició el fuego. El incendio fue devastador y rápidamente alcanzó el antiguo techo de madera y chapa acanalada y se propagó en cuestión de segundos.
Una vecina vio salir humo de la casa de Lara, por entre las rejas del frente de la vivienda. Inmediatamente un muchacho comenzó a gritar que se le quemaba la casa. Todo el barrio se movilizó y llamaron a los Bomberos, mientras algunos policías de Kilómetro 8, ante el primer alerta, corrieron unos 100 metros desde las viejas instalaciones de la compañía Petroquímica hasta el lugar. Del techo, las llamas bajaron por las paredes.
Nicolás Alvarez y su esposa Florencia estaban por desayunar. Descansaban junto a su hijo Amado, de 2 años de edad, mientras miraban televisión. Cuando vieron el humo, salieron corriendo. El hombre alcanzó a poner a resguardo a su bebé y a su mujer y trató de salvar lo que pudo, entre otras cosas un colchón. Todo lo demás se quemó: la heladera, la cuna del bebé, la ropa, los muebles y hasta las herramientas con las que el joven realiza trabajos de carpintería. Al lugar llegaron tres dotaciones de bomberos de Kilómetro 8 y Mosconi.

VECINO ENTRE LAS LLAMAS
Los vecinos destacaron la valentía de uno de los hombres del sector, Eduardo "Ronco" Frkovich, quien en los primeros minutos de desconcierto desafió a las llamas para salvar a doña Lara. La mujer se rehusaba a dejar su vivienda. Luego confesó que una vela encendida que se le cayó en su casa fue lo que provocó el incendio. La mujer recibió ayuda médica para descartar que sus vías respiratorias se hubieran visto comprometidas por el humo.
Las otras dos viviendas, las de las familias Zúñiga y Gallardo, no se encontraban habitadas en el momento del siniestro.
La hija de estos últimos es la administradora de la propiedad y justo la había alquilado a quienes se estaban mudando y que solo habían dejado algunos electrodomésticos en el interior, los que también se perdieron a causa del fuego.
A todo esto la familia Alvarez –la del nene de 2 años- solicitó ayuda para volver a empezar. Los que quieran colaborar pueden llamar al 154382236.
A raíz del siniestro, el hombre perdió su caladora para trabajar y su hijo toda la ropa, juguetes y cuna.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico