Absuelven a cinco policías acusados por vejaciones

Cinco policías de la Seccional Quinta que habían sido llevados a juicio por vejaciones que denunció César Velázquez Ruiz -detenido por un robo en Los Bretes en junio de 2013- fueron absueltos por el beneficio de la duda por la juez Raquel Tassello. Fue a partir de las contradicciones que tuvo el denunciante en las distintas etapas del proceso.

Los suboficiales Adolfo Curaqueo, José Rosales, Hernán Santana, David Baigorria y Horacio Curinao fueron llevados a juicio por el Ministerio Público Fiscal durante febrero de este año por una causa de vejaciones, pero al cabo del debate fueron sobreseídos por el beneficio de la duda.
El denunciante César Luis Velázquez se contradijo en sus dichos durante las distintas etapas del proceso, tanto en la denuncia, como en la investigación, rueda de reconocimientos y juicio, por lo que la juez Raquel Tassello al no tener pruebas independientes acercadas al debate, y ante la falta de elementos de prueba suficientes para establecer cómo han ocurrido los hechos consideró que les correspondía el beneficio de la duda.
La denuncia de Velázquez Ruiz daba cuenta de tres hechos distintos, primero golpes y puntapiés en el lugar de detención, después en el interior de la comisaría por parte de cinco encapuchados y luego en los calabozos cuando lo volvieron a traer del hospital. Todos hechos ocurridos el 23 de junio de 2013 después de las 20:30.
Velázquez Ruiz había sido detenido junto a Miguel Díaz por el patrullero 517 donde viajaban cuatro policías de la Quinta, sospechado de un robo ocurrido en una vivienda del barrio Los Bretes.
A Velázquez Ruiz y Díaz se les formalizó la investigación por el robo. Finalmente la causa derivó en una aplicación de un criterio de oportunidad de reparación económica y el consecuente sobreseimiento.
Mientras, en el posterior juicio a los policías, el Ministerio Público fue representado por el fiscal Martín Cárcamo, los policías acusados fueron asesorados por el defensor público Ricardo Amado y la querella del denunciante por María Cristina Sadino.
En el debate se escucharon doce testimonios, entre ellos familiares del denunciante, policías y médicos.
El fiscal sostuvo en el juicio que los policías haciendo ejercicio abusivo de sus funciones mediante patadas y puntapiés, tirones de cabellos, realizaron actos vejatorios y apremios ilegales para que el detenido entregara elementos sustraídos. Pidió un año y medio de prisión por las vejaciones.
La querella, por su parte, solicitó dos años y medio de prisión e inhabilitación doble del tiempo de condena y que no presten servicios en fuerzas de seguridad.
Los imputados declararon sin responder preguntas. Todos coincidieron con el acta policial y también dieron cuenta de los problemas en sus vidas que les trajo esta denuncia, hechos que finalmente no pudieron ser probados en juicio.
"Me pasaron a disponibilidad por cuatro meses el año pasado, me produjo mucho daño. Yo no le pegué, que no me acuse de esto, lo llevé a la comisaría como corresponde, lo salvé. Me siento mal por ese motivo, no le pusimos picana", dijo Curinao. Es que cuando se descompensó al recuperar la libertad los familiares de Velázquez habían denunciado que al detenido lo habían "picaneado" en la comisaría.
Santana dijo que también estuvo cuatro meses en disponibilidad, que cobraba la mitad del sueldo, "no me alcanzaba para el alquiler, no tenía para hacer adicional, no tenía para darle de comer a mi hija".
Baigorria, que tiene parado su ascenso hace cuatro años dijo "empezó por tortura, en la denuncia dijo que lo picaneamos, ahora dice que le pegamos, Velázquez tiró un montón de denuncias, sabemos que él tenía problema con Ferreyra que estaba en la Segunda. Hoy prefiero que roben a detenerlo porque lo primero que denuncian es apremio, siempre hay derecho para ellos, para la policía nunca nada".
César Velázquez Ruiz dijo: "me han marcado, no consigo trabajo, perdí de ingresar a trabajar. No puedo dormir todo este tiempo, ando con miedo en el supermercado que todos los policías me van a atacar, no los odio, les tengo miedo. Que no me toquen nunca más".
Ricardo Amado, el defensor alegó que la causa se originó de un modo grandilocuente -haberle pasado corriente a una persona- y en el debate poco fue lo que quedó. Amado recordó que en la causa hubo doce policías imputados en total.

CONTRADICCIONES Y EL
BENEFICIO DE LA DUDA
Finalmente, Tassello analizó que a juicio no se llevó indicios independientes y objetivos como los damnificados del robo y un grupo de vecinos que estaba presente en el momento de la detención. "El tribunal no cuenta con elementos de prueba suficientes, como esta etapa exige, para establecer cómo ha ocurrido y que en su testimonio Velázquez dijo 'no vi a los que me detuvieron'".
También consideró que las declaraciones del denunciante en distintas etapas del proceso fueron contradictorias.
Tassello consideró que al no haber certeza de lo ocurrido, corresponde en este caso el principio de constitucionalidad del beneficio de la duda que favorece a los acusados y absolverlos por los hechos por los que han sido llevados a juicio.

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