AFIP busca contener el escándalo por la filtración de datos

El titular del ente recaudador, Alberto Abad, prepara una denuncia para "contener daños" dentro del organismo, luego de que quedara salpicado por una imputación por presunta "violación de secretos".

El Gobierno Nacional prepara un contragolpe después de que la AFIP se convirtiera en el epicentro de un escándalo por tráfico de informes bajo secreto fiscal sobre personalidades políticas y empresas, que ya se dirime en la Justicia. El administrador federal, Alberto Abad, prepara una denuncia en el fuero Contencioso Administrativo Federal con el objetivo de "contener daños" dentro del organismo, luego de que él mismo quedara salpicado por una imputación por presunta "violación de secretos". Una auditoría interna encargada por la actual gestión reveló que existió la intromisión en los perfiles de contribuyentes que fueron mencionados en la denuncia original, apoyada en un anónimo, cuyo origen comenzó a ser peritado.

En paralelo, la causa por supuesta asociación ilícita y enriquecimiento ilícito contra el subdirector nacional de Operaciones Impositivas del Interior, Jaime Mecikovsky ingresó en secreto de sumario, luego de los allanamientos ordenados por el juez Luis Rodríguez.

La estrategia diseñada luego de la apertura de las causas penales en la Justicia de Comodoro Py es repartir las responsabilidades con personal de la anterior gestión, encabezada por Ricardo Echegaray. Ese movimiento había sido anticipado por el propio Mecikovsky cuando confirmó, vía email interno al resto de los subdirectores, los allanamientos practicados en su despacho y en su domicilio. Sostuvo que la confección de "dossiers" había sido confirmada por él mismo, sólo que responsabilizó indirectamente a otros integrantes de la AFIP, en su mayoría de la gestión Echegaray, a quien evitó mencionar.

El cruce de denuncias volverá a poner al organismo al rojo vivo, tras atravesar una semana de reacomodamientos fruto de la crisis que generó que la Justicia metiera por primera vez las narices en el funcionamiento de un "task force" que preparaba informes con objetivos políticos o para que se difundan en medios de comunicación.

Una sola certeza existirá después de esa escalada: el ente recaudador se había convertido -desde hace tiempo- en una usina de tráfico de información confidencial que tuvo como víctimas, entre otros, al propio presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti. En el entorno de Elisa Carrió -imputada como una de las supuestas receptoras de esa información confidencial para encabezar sus denuncias contra adversarios políticos- ven al titular del máximo tribunal como quien motoriza la investigación judicial. En un principio habían apuntado los cañones hacia una "operación de inteligencia". Sin nombrarlo, la mirada de la diputada aliada a Cambiemos se posó en el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, alguien sobre el que también se requirieron informes fiscales por fuera de los canales oficiales.

DENUNCIA

Con la presentación prevista para los próximos días, Abad apunta a neutralizar los alcances de la escalada judicial que tiene, como pocas veces visto, gran cantidad de personal jerárquico imputado por diversos delitos. La denuncia en el fuero contencioso y no en el penal federal apunta a la falta administrativa interna que puede desarrollarse cuando se infringen normas internas en la visualización de datos privados de los contribuyentes. En cualquier caso, la visualización indebida es equivalente a sumarios internos y sanciones no penales.

La difusión de esos datos por fuera del ente recaudador sí constituye un delito. Apenas la causa fue difundida por Ámbito Financiero, Abad encargó al director de Auditoría, Néstor Sosa, que verifique su veracidad. Allí encontraron nombres "propios y ajenos", reconoció una alta fuente dentro de la AFIP. Todos ellos estaban en la denuncia en los registros sobre los CUIT supuestamente intrusados. Esto definió la necesidad de contragolpear. La estrategia se complementa con la intención de señalar que esas intromisiones fueron hechas por gente de Echegaray. Es decir, la misma denuncia con las mismas víctimas pero en sentido inverso al impacto político. Aun así, la vulneración de la privacidad de esos datos sensibles está ya confirmada.

DENUNCIAS Y SECRETO

Mecikovsky, en sus declaraciones testimoniales ante la Justicia realizó señalamientos contra Echegaray y contra varios de los funcionarios de su gestión por su presunta responsabilidad en el encubrimiento de las maniobras de lavado en la causa de Lázaro Báez. Varios ya hicieron denuncias por falso testimonio a las que se sumarán otras durante los próximos días. En el medio, Bonadio busca dilucidar el origen del anónimo que reveló la maniobra y Rodríguez dispuso que la causa contra Mecikovsky quede en reserva, luego de obtener el material secuestrado.

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