Afirman que la gente ajusta sus consumos y teme por el futuro

La investigación se realizó del 22 al 25 de julio sobre 4.056 casos a través de llamados telefónicos. Evaluando las tendencias, los resultados muestran un panorama sombrío para la reactivación del consumo.

Un reciente informe elaborado por la consultora Analogías sobre los hábitos de consumo de los argentinos revela un fortísimo recorte en las compras de bienes y servicios para el segundo semestre y prevé un panorama "sombrío" para la reactivación del mercado interno.
Si bien el estudio manifiesta que existe una tendencia "mayoritaria" a restringir consumos en todos los productos para los próximos meses, se destacan las limitaciones en los servicios públicos, textiles, turismo y compraventa de vehículos.
En el rubro energía, transportes públicos y combustibles 7 de cada 10 anunció que "restringirá" las adquisiciones. Solo 2 respondieron que mantendrán las compras habituales y apenas 2% estimó que aumentará sus gastos en gas, luz, colectivos, taxis y naftas, entre otros.
Casi la misma contracción se da en el sector indumentaria. El 65% de los consultados tampoco tiene previsto cambiar el ropero en invierno ni primavera. El 19% cree que mantendrá las compras de todos los años, mientras que 7% dice que aprovechará las ofertas para salir de shopping.
La tendencia negativa se mantiene pareja para los productos de almacén, ya sean alimentos, tocador o limpieza. El 64% achicará sus gastos y 25% lo tratará de sostener. Un incipiente 3% promete incrementarlos. Porcentajes similares obtuvo el rubro de electrónica y electrodomésticos: 60% recortará, 28% no sabe, 10% mantendrá y 2% elevará.
En el caso de la carne, la comida típica de los argentinos, el pesimismo es menor, pero sigue alto. Un 57,4% descartó la idea de repetir los asados con amigos o las milanesas en familia, al restringir su consumo. El 5,8% aseguró que incrementará los kilos adquiridos, ya sea de carne vacuna, de pollo o cerdo, por ejemplo.
De todas las preguntas a los entrevistados dos revelan la crisis económica, desatada tras la devaluación, la creciente inflación, los insuficientes aumentos salariales y los tarifazos. ¿Piensa comprar o cambiar el auto en los próximos meses? Un 70,9% dijo que no, 15,5% no sabe y 13,6% que sí. ¿Viajó o piensa viajar estas vacaciones de invierno? Nueve de cada 10 respondió que no, aunque el estudio marca que 3 de esos 10 sí lo hicieron el año pasado.
La investigación se realizó del 22 al 25 de julio sobre 4.056 casos a través de llamados telefónicos, con un operador automatizado y un error muestral de 2,1%. El nivel de confianza llega 95%.
"Evaluando las tendencias, los resultados muestran un panorama sombrío para la reactivación del consumo", concluye el trabajo de Analía Del Franco.
Por otro lado, la inflación medida por el índice de precios de supermercados (IPS-CESO) para el mes de julio fue del 1% en relación a junio de 2016. Los mayores incrementos mensuales se registraron en los rubros calzado (8,5%), cereales (6%), bolsas (5,6%), golosinas (4,8%) y pastas (4,5%).
Al considerar a canasta básica alimentaria (costo de vida para no ser indigente) medido a la última semana de julio totalizó $ 1.925 para un adulto equivalente y $ 5.948,1 para una familia tipo de cuatro integrantes, representando un aumento mensual del 3,5%, y un aumento anual del 46,5%.
En el acumulado desde diciembre de 2015 la suba de la canasta básica alimentaria fue del 27,7%.
Para el mes de julio, los productos con mayores alzas fueron aceites (33%), manzana (12,6%), sal fina (18%), lentejas (7%). El único precio a la baja fue el de las papas (5,6%).

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