Alemania blindó Hamburgo por el temor de sabotajes durante la cumbre del G20

El ministro de Justicia, Heiko Maas, recordó que la Constitución alemana ampara el derecho a la manifestación pacífica, pero al mismo tiempo advirtió que se actuará con firmeza contra los manifestantes violentos.

El despliegue de miles de policías y el cierre a de la circulación de todo vehículo en el centro de la ciudad de Hamburgo son algunas de las medidas de seguridad que aplicaron ayer en la víspera de la reunión del G20 que se realizará el 7 y 8 de julio y en la que participarán, entre otros, los presidentes estadounidense, Donald Trump; el ruso, Vladimir Putin, y el turco, Recep Tayyip Erdogan.
El operativo de seguridad tiene como objetivo frenar las múltiples manifestaciones contra los líderes mundiales y el foro que están programadas y que comenzaron ayer. Según las autoridades alemanas, quieren evitar que las protestas alteren el funcionamiento del G20.
El ministro de Justicia, Heiko Maas, recordó que la Constitución alemana ampara el derecho a la manifestación pacífica, pero al mismo tiempo advirtió que se actuará con firmeza contra los manifestantes violentos durante la cumbre del G20, según una entrevista al grupo mediático Redaktionsnetzwerk (RND).
Quien pretenda utilizar la cumbre como "escaparate para la violencia" se enfrentará con la "acción contundente y decidida" de las fuerzas de seguridad, agregó el ministro, quien advirtió que no aceptarán "ataques a la Policía o gomas quemas".
En el operativo intervendrán unos 15.000 efectivos procedentes de distintos estados federados del país tanto por la alarma terrorista que rige de forma general en todo el país, al igual que en buena parte de Europa, como en previsión de incidentes, informó la agencia de noticias EFE.
El puntapié inicial de las protestas se realizó con una movilización de cerca de 4.000 personas marchó por la calles céntricas de la ciudad para expresar su malestar por las políticas ambientales y comerciales, con pancartas con inscripciones como "El planeta Tierra primero" o "A luchar contra la pobreza".
Paralelamente y bajo una lluvia intermitente, barcos, canoas y balsas poblaron el lago, que forma el río Alster en el centro de la ciudad del norte alemán, y dieron inicio a la llamada "Ola de protesta colorida, pacífica y creativa" en favor de la protección del clima, la justicia social y la democracia.
Esta protesta fue convocada por una alianza de organizaciones ambientalistas, de protección al consumidor, agrarias, sindicales, de derechos cívicos y eclesiásticas.
En tanto, en el centro de Hamburgo, donde se encuentra el centro de congresos que acogerá las sesiones y las correspondientes delegaciones de los 20 países miembros del G20, regirá una prohibición total a cualquier manifestación y protesta.´

ZONAS DE EXCLUSION

Asimismo se establecerán zonas de exclusión para todo acto político a lo largo de los recorridos que van desde el aeropuerto de la ciudad a los distintos hoteles donde se alojarán los líderes y sus delegaciones.
Las autoridades también crearon un centro provisional de detención, con capacidad para 400 personas, en un solar de la ciudad anteriormente utilizado para organizar la acogida de refugiados.
Más que miedo a un ataque yihadista, el gobierno alemán teme que durante la cumbre puedan cometerse actos de sabotaje y ataques incendiarios, tal como lo sostiene un documento de la Oficina Federal Criminal (BKA) al que tuvo acceso el diario Welt am Sonntag.
Según el documento, integrantes de grupos extremistas de izquierda internacionales, que tienen experiencia en acciones de protesta y utilizan recursos que van más allá de los que suelen utilizar sus correligionarios alemanes, estarán presentes en Hamburgo la semana que viene.
La BKA teme, además de ataques incendiarios, actos de sabotaje contra la infraestructura y acciones que entorpezcan el tráfico aéreo en el aeropuerto Helmut Schmidt, así como otros que dificulten la circulación de barcos en el puerto de la ciudad.
La policía de Hamburgo también advierte de que los extremistas pueden recurrir a actos espectaculares y que podrían intentar interrumpir el suministro de energía en la ciudad.
Durante la cumbre, además, se teme que haya acciones de gran resonancia que pueden incluir la ocupación temporal de sedes de partidos políticos, de emisoras de radio o de canales de televisión.

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