Alertan sobre la presencia de víboras que serían yarará ñata

Habitantes de la zona norte y sur de Comodoro Rivadavia se comunicaron con este diario para denunciar la presencia de ese tipo de víbora patagónica.

Habitantes de la zona norte y sur de Comodoro Rivadavia se comunicaron con este diario para denunciar la presencia de víboras. Se trata de una especie inofensiva si no se la molesta, pero que posee una zona de defensa y puede ser peligrosa para los niños. En los últimos días fueron encontradas así dos ejemplares que serían de yarará ñata.
La inquietud de las personas que se comunicaron con El Patagónico fue para alertar a la población y sobre todo porque desconocen las recomendaciones o recaudos que deben tomar ante la presencia de la yarará ñata. En ese sentido, solicitaron que las autoridades pertinentes que expliquen cómo actuar.
En caso de que una persona sufra una mordedura de esa especie los hospitales locales deberían contar con los antídotos debido a que el médico tiene la necesidad de aplicarlo dentro de las 24 horas. La herida de la yarará ñata produce inflamación y hemorragia que con las horas se generalizan.
Desde el Ministerio de Salud de Chubut explicaron el año pasado que la mordedura "es muy pequeña porque es una yarará que tiene muy poca amplitud bucal, por lo tanto generalmente muerde los dedos de los pies, de la mano o la zona del talón de aquiles, no le da la boca para morder en muchas otras zonas del cuerpo".
En los últimos días un hombre que caminaba por las calles de Ciudadela se encontró con una víbora que estuvo a punto de atacar a otra persona. La manipuló y logró introducirla en un frasco donde la conserva con vida a la espera de entregarla a un organismo pertinente.
El otro caso se registró en la Fracción 15, ubicado entre el Cordón Forestal y Bella Vista Sur. El propietario de un lote que estaba junto a su hijo de 4 años halló la víbora de unos 50 centímetros en el ingreso al terreno y la especie se escondió en las cercanías.
En ambos casos se trata de una víbora que tiene como una especie de rombos en su lomo y la cara, con nariz respingada y cabeza triangular. Su hábitat es la zona árida y suele esconderse en pajonales, en la arena y ha llegado a los patios por la remoción de terrenos. No es una víbora agresiva, pero tiene una zona de defensa donde puede ser peligrosa. No suelen ponerse en actitud defensiva, aunque poseen un instinto de defensa si las personas se acercan demasiado y la víbora siente el peligro de ser pisada o agredida.

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