Algunos consejos para viajar a Machu Pichu

Favio Mazzola tiene 30 años, es bonaerense y se considera "un ciudadano del mundo". Originario del barrio de Lomas de Zamora, al sur de la capital de Buenos Aires, viajó a Machu Pichu y dejó algunos consejos para los que quieran visitar el lugar.

Debo decirlo, Perú no es un país para cualquiera. Uno tiene que estar preparado físicamente. En especial si desea conocer Machu Picchu, Cusco y Puno. La altura suele ser un problema en estos lugares, por ejemplo, en este último, se llegan a realizar excursiones a más de 4000 msnm.
Al mismo tiempo, mi señora madre que llevo un arsenal de medicamentos para cualquier tipo de dolor que puedan imaginar, no tomo ni uno solo, y siguió mis ritmos en todo momento. Perú te da y te quita, pero la balanza de la energía siempre se inclinará a nuestro favor.
Más allá del tema físico, que lleva su tiempo amoldarse, existen algunos consejos para tener en cuenta al viajar. Siempre que cambien dinero, asegúrense la tasa de cambio de cada moneda. Las agencias de cambio suele colocar un pequeño distintivo en cada billete (sello) para saber que los cambiaron allí. Esto sirve para su seguridad (ya que tienen la certeza que las divisas son verdaderas), y también para la seguridad de ellos (ya que si alguien los engañan, y ustedes piensan que fue la agencia, si no tiene el sellito, no pueden reclamar absolutamente nada).
En la puerta de los bancos van a observar señores parados con chalecos, usualmente de colores llamativos, intentando cambiarles dólares o euros. Aquellos “arbolitos”, como los llamamos aquí, están totalmente legalizados por el estado y tienen permiso para intercambiar divisas. Es más, todos me recomendaron que cambie con ellos, ya que suelen tener mejores tasas que las agencias y los mismos bancos.
Puedo dar fe que, aunque me decían que muchos lugares eran inseguros o había que caminar con precaución, jamás me sentí en peligro. Obviamente que al ser argentinos, y estar perseguidos continuamente con los robos, nosotros, más que nadie, estamos atentos a cada paso. Pero les recomiendo que no teman en salir a pasear de noche o por lugares que no conocen. Como toda ciudad, siempre hay que ser precavidos.
Si su intención es hacer es viajar en auto puedo comentar lo siguiente: apenas me subí al taxi en el aeropuerto de Lima, mirando por la ventana, lo primero que me llamó poderosamente la atención fue lo caro que estaba la nafta, la gasolina como dicen en otras latitudes, 16 soles el litro, algo así como 32 pesos argentinos.
A medida que fueron pasando los días, algo no me cerraba. ¿Cómo podían haber tantos taxis, cobrando una tarifa menor que en Buenos Aires, con ese precio tan alto? La respuesta llegó, unos pocos días antes de irme. Era tan simple, el pequeño detalle que esquivaba mi conocimiento era que la gasolina no se cuantifica por litro en Perú, sino por Galones. Y aquel precio que veía en todos lados, estaba en aquella medida desconocida para mí. Cuando indague más, me dijeron que 1 Galón equivale a 4 litros, por lo tanto cada litro de nafta estaba 4 soles, dando como resultado un precio similar al que pagamos aquí, en la Argentina.

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