Alivio por la aparición de la joven que era intensamente buscada

"Tengo la mejor noticia para usted. Mi hija acaba de aparecer", le dijo a las 16:45 de ayer a un periodista de El Patagónico el obrero soldador César Vargas, padre de Florencia Yanina, la joven de 18 años que el jueves se había ausentado de su casa en el barrio Jardín de Caleta Olivia. Como no retornaba, se generó un intenso operativo de búsqueda que iba a reforzarse con grupos especiales y una marcha de vecinos por calles céntricas.

Caleta Olivia (agencia)
La chica fue ubicada cinco minutos antes de que el padre comunicara su aparición a este medio periodístico que aguardaba frente a su casa, en la calle Las Rosas del barrio Jardín (sobre una de las márgenes de la denominada Segunda Laguna) el inicio de una reforzada búsqueda.
Para ello se iban a utilizar perros adiestrados para rastrear personas, tanto de la Unidad 18 de Bomberos de Cañadón Seco como del vecino de Caleta Pedro Pródomos, preparador de guías caninos y referentes de la Fundación Manos de Esperanza.
Al momento de transmitir la grata novedad, César dijo que solo sabía - por el informe preliminar que le dio la policía- que Florencia estaba en la casa de una amiga de esta ciudad, aunque no podía precisar de quién se trataba ni en qué lugar.
"Ella me mandó a decir que no quería volver a la casa porque tenía vergüenza de no haber estado preparada pare rendir cuatro materias que debía del colegio secundario y se sentía fracasada ya que su intención era continuar estudiando en una universidad de San Luis", contó el padre.
Al mismo tiempo que procuraba imaginar el momento del feliz reencuentro con su hija, dijo que no le iba a reprochar nada, pero también quería agradecer a través de El Patagónico la predisposición que tuvo la policía desde que se hizo la denuncia, sumando a ello la colaboración de medios periodísticos, instituciones comunitarias y cientos de personas que difundieron mensajes a través de las redes sociales.
En tanto la mamá de Florencia, Patricia Gutiérrez, aguardaba en la casa otras novedades e iba comunicando telefónicamente a numerosas personas que se suspendía la concentración que se había anunciado a partir de las 17:30 en la plazoleta del Gorosito para luego marchar por las calles a fin de solicitar a toda la comunidad -de ésta y de ciudades vecinas- que colaboraran en la búsqueda.
Mientras ello ocurría, se radiaban mensajes entre diferentes comisarías para dejar sin efecto el alerta del caso que había comenzado a preocupar a la población.

NO SE PRESENTO A RENDIR EXAMEN
La breve historia que tuvo un final feliz comenzó a media mañana del jueves cuando Florencia Yanina salió de su casa y se dirigió en remis hasta el Colegio Secundario N° 22 situado en el barrio 26 de Junio, pero nunca ingresó para rendir uno de los exámenes que adeudaba del quinto año.
Pocas horas más tarde, la familia comenzó a preocuparse por su demora ya que la chica nunca se había ausentado de su hogar y no había discrepancias en su entorno.
Por ello se radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer, aunque desde esa dependencia solo distribuyeron a pocos medios periodísticos el pedido de búsqueda y sin fotografías.
Fue la familia la que se ocupó de preparar afiches que se iban colocando en las lunetas de autos, así como de utilizar redes sociales con imágenes y descripciones fisonómicas y de vestimenta. Esto hizo que la búsqueda se viralizara espontáneamente, en medio de una infinidad de conjeturas, como el hecho de que hubiera sido llevada por alguien; o bien que pudiera haberle ocurrirle lo peor.
Finalmente, a media tarde de ayer le llegó la mejor noticia, aunque no está claro porque la amiga o la familia en cuya casa se recluyó Florencia tardó tanto tiempo en comunicar que la chica estaba inmersa en una supuesta crisis depresiva y no se animaba a volver a su casa ya que habían pasado más de 24 horas de su desaparición.

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