Allanan la casa de un camionero del grupo disidente y amenazan al gerente de la distribuidora Diarco

Por el feroz enfrentamiento protagonizado el viernes por facciones de camioneros en el predio del hipermercado Diarco de Caleta Olivia, donde se dispararon al menos cinco balazos, ayer se allanó la vivienda de Jonathan Silva, integrante de uno de los grupos gremiales antagónicos. También se confirmó que el gerente de la firma comercial fue amenazado de muerte.

Caleta Olivia (agencia)

El procedimiento que tuvo lugar en las primeras horas de la tarde se realizó en la calle Gobernador Paradelo, precisamente en la casa N° 7 del barrio 8, y fue ordenado por el juez de instrucción Mario Albarrán, siendo ejecutado por personal de la Comisaría Seccional Tercera con apoyo de efectivos de las divisiones Infantería y Fuerzas Especiales.
Su propietario, Jonathan José Silva, de aproximadamente 30 años, fue trasladado a una dependencia policial, pero recuperó su libertad pocas horas después tras fijar domicilio legal y quedar a disposición del magistrado que instruye la causa.
Al momento del allanamiento también se encontraba otro hombre, oriundo de Salta, cuya identidad no se reveló y si bien en primera instancia trascendió que no tendría relación con los violentos sucesos, igualmente fue llevado a una comisaría en averiguación de antecedentes.
Vale señalar que Silva pertenece al Sindicato de Camioneros de Santa Cruz que lidera Carlos Gómez y estaría sospechado de haber empuñado una de las armas de fuego que se utilizaron en la balacera que causaron pánico entre más de un centenar de clientes que poco antes del mediodía del viernes realizaban compras en el hipermercado ubicado en una rotonda del acceso oeste, en proximidades del barrio 17 de Octubre.
Las sospechas provendrían de las imágenes no muy claras del video grabado por las cámaras de vigilancia de Diarco. De comprobarse tal circunstancia, quedarían desacreditadas las declaraciones que formulara ese mismo día a El Patagónico el dirigente Carlos Gómez, quien dijo que ningún integrante de su grupo iba armado cuando se produjo la pelea motivada por la disputa de nuevos afiliados.
Si bien en la casa de Silva no se encontró ninguna pistola ni revólver, la policía halló varios proyectiles calibre 38 y además incautó prendas de vestir, entre ellas dos camperas, elementos que serán sometidos a peritaje por especialistas.
A todo esto, vale señalar que Ariel Horacio Bayón (43) y Alberto Mario González (49) referentes de esa misma facción que fueran brutalmente golpeados a trompadas y patadas por los adherentes a la Federación de Camioneros que a nivel nacional responde a Pablo Moyano, ayer fueron dados de alta del Hospital Zonal y la semana entrante serían citados por la justicia para prestar declaración testimonial.

GERENTE AMENAZADO
El hipermercado abrió ayer sus puertas con normalidad con la concurrencia de gran cantidad de clientes, pero esta vez -además del personal regular de seguridad privada- hubo dos policías uniformados por turno, los que se ubicaron en el playón de estacionamiento de vehículos y en el área de depósito.
La actividad comercial trasuntó con normalidad, pero era evidente que los empleados aún evidenciaban signos de nerviosismo por lo sucedido el día anterior, sobre todo cuando se alzaba la vista y se observaba uno de los impactos de bala de grueso calibre que astilló un grueso vidrio polarizado que da a la playa de estacionamiento.
Además, se supo que el gerente de esta sucursal, Daniel Marcelino, fue amenazado de muerte antes y después de los incidentes, mediante el llamado telefónico que le hizo un individuo que se identificó como dirigente del gremio de los camioneros moyanistas, de apellido Riquelme, quien le habría dicho "va a rodar tu cabeza".
De acuerdo a lo señalado por fuentes confiables a El Patagónico, Riquelme le exigió que despidiera a los tres o cuatro trabajadores del sector depósito que presuntamente iban a afiliarse al gremio disidente que dirige Carlos Gómez, con la intención de "poner a su propia gente" en esos puestos.
Este hecho está en pleno conocimiento de la policía porque el gerente radicó la denuncia por amenazas en la Comisaría Seccional Tercera y es probable que el tal Riquelme sea citado a declarar por la justicia en el curso de la semana entrante.
Por otro lado se supo que dirigentes del gremio moyanista, que en esta ciudad está liderado por Sergio Sarmiento, admitieron su participación en los violentos incidentes, pero -al igual que el sector de Gómez- negaron que sus integrantes hayan utilizado armas de fuego.

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