Allanaron la Seccional Primera por la causa que investiga por cohecho a Pulley

La documentación que se llevaron es de la época en que el comisario Alejandro Pulley ejercía el mando de la dependencia policial. La causa la investiga el fiscal Martín Cárcamo. El ex jefe de la Unidad Regional de Trelew fue imputado por presunto "cohecho pasivo en al menos cuatro hechos e incumplimiento de los deberes de funcionario público".

El viernes 5, personal del Ministerio Público Fiscal realizó un allanamiento en la Seccional Primera de Policía de Comodoro Rivadavia en el marco de la causa que investiga Martín Cárcamo, junto con los integrantes de la División Drogas Peligrosas comandados por el comisario Julián Vilchez. Así fue como allanaron la dependencia policial durante cinco horas, de 9 a 14, llevándose documentación que es considerada "valiosa" para la investigación que se hizo pública el lunes 4 de julio.
El allanamiento se hizo bajo absoluto hermetismo y según pudo conocer El Patagónico, el resultado fue el secuestro de cuatro cajas repletas de documentación y actuaciones policiales confeccionadas en el período de la jefatura del comisario Alejandro Pulley, imputado por presunto "cohecho pasivo en al menos cuatro hechos e incumplimiento de los deberes de funcionario público".
Desde que quedó en el ojo de la tormenta, Pulley (quien fue eximido de prisión y solo tiene la restricción de no salir de Trelew y Gaiman, donde vive su familia) ha tratado de desligarse de los hechos, pero se supo que en las últimas horas los investigadores reunieron documentación que podría comprometer su situación.
A todo esto, hay que saber que en total por las dos causas separadas que investiga la Fiscalía (en total cuatro cuerpos), son 16 las personas investigadas. La misma se inició en setiembre de 2014 y tramitó también en el Juzgado Federal, desde donde se declaró su incompetencia. En tanto, la Justicia provincial tomó vista del caso a partir de agosto del año pasado.
Según la acusación, mientras el comisario Pulley se encontraba al frente de la Seccional Primera de Comodoro Rivadavia les brindaba protección al ciudadano colombiano Juan Carlos Cuellar Gamboa y a su pareja, Guillermina Ferreira Almada (oriunda de Paraguay).
A esta última se le atribuyó el delito de cohecho activo (es decir que habría pagado coimas), mientras que el comisario sería quien las habría cobrado. Por ello se lo investiga por "cohecho pasivo en concurso real con incumplimiento de los deberes de funcionario público".
Según trascendió, la mujer le pagaba a Pulley 5.000 pesos por mes para que hiciera la "vista gorda" en torno a la actividad que se registraba en un departamento VIP de la calle Francia al 500, y al menos en dos oportunidades le giró el dinero por encomienda cuando el comisario fue trasladado a Puerto Madryn.
Pulley accedió a declarar ante la juez que investiga el hecho, Daniela Arcuri, argumentando que él fue el primero en denunciar los hechos investigados y otros tantos que tiene documentados y que nunca llegaron a la Justicia, por lo que entiende saldrán a la luz en esta investigación. Su versión es que si no actuó entonces era porque pretendía desmantelar a toda la organización delictiva que además de trata de personas, se dedicaba a la venta de droga y al robo de vehículos, que es donde entra el tristemente célebre César Alejandro "Chatrán" Hernández.

COHECHO PASIVO
Pulley resultó imputado por cohecho pasivo en al menos cuatro hechos e incumplimiento de los deberes de funcionario público, mientras quien sería su mano derecha, el oficial Pedro Lázaro Benítez -que también cumplía funciones en la Seccional Primera al momento de la investigación- quedó imputado por ser considerado integrante de una asociación ilícita e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La juez dictó medidas de coerción para todos, aunque dos de ellas morigeradas: Pulley primero no podía salir de Trelew, aunque tras algunas revisiones de la medida a pedido de la defensa un tribunal colegiado ahora lo deja ir a diario a Gaiman, donde se encuentra la mayoría de su grupo familiar, aunque no a otra ciudad. Según se dijo, desde que estalló el escándalo él pretendía venir a Comodoro Rivadavia con la intención de dar su versión de los hechos cara a cara a quienes lo investigan.
Pero Pulley tiene prohibido acercarse a los testigos o a los policías que investigaron el caso todo este tiempo.
En tanto, Guillermina Ferreira Almada fue beneficiada con arresto domiciliario por encontrarse embarazada, aunque ya incumplió con la medida en una oportunidad.
Mientras, el oficial Benítez y Cuellar Gamboa permanecen con prisión preventiva por tres meses en el marco de una causa que fue declarada "compleja", por lo que la Fiscalía tiene un año para investigar.

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