Allanaron las casas de un hombre y de su hijo por el robo de mil kilos de cobre

La Brigada de Sarmiento, por orden del juez Camilo Pérez, allanó ayer en Comodoro Rivadavia las viviendas de Hugo Fabián Lillo y de su hijo Jonathan Gabriel Lillo. Se investiga la presunta vinculación de ambos en una causa por el robo de diez kilómetros de tendido eléctrico de cobre dentro del yacimiento de Cerro Dragón.

La Brigada de Investigaciones de Sarmiento, al mando del subcomisario Emanuel Morales, allanó ayer en Comodoro Rivadavia las viviendas de un padre y de su hijo, quienes están sospechados de haber protagonizado un robo de al menos diez kilómetros de tendido eléctrico de cobre dentro del yacimiento de Pan American Energy.
La causa se desprendió a partir de una causa de encubrimiento que se abrió en marzo cuando la policía detuvo a dos hombres con más de 1.000 kilos de alambre de cobre en su poder.
Tras la imputación de Hugo Lillo (57) y de un hombre de 37 años por encubrimiento, el Ministerio Público Fiscal de Sarmiento y la Brigada de esa localidad comenzaron a investigar al propio Lillo y a su hijo en otros dos casos de robo anteriores, que también se registraron en el yacimiento de PAE.
A través de pericias y otros elementos de prueba remitidos al juez Camilo Pérez se solicitó dos allanamientos en La Pinta y Los nogales, y La Pinta al 3,100 de esta ciudad, en donde residen Hugo Fabián Lillo y Jonathan Lillo, de manera respectiva.
La encargada de solicitar los allanamientos fue la funcionaria de fiscalía Marisol Sandoval.
Se investiga el robo de más de diez kilómetros de tendido de eléctrico denunciado el 20 de marzo.
En los allanamientos de ayer se secuestraron teléfonos celulares y anotaciones en los que se hace referencia sobre la compra y venta de cobre.
El viernes 24 de marzo la policía observó salir del yacimiento de Cerro Dragón una Volkswagen Amarok con vidrios polarizados y caja con cobertor de lona.
A la altura de los kilómetros 75 y 76 de la ruta Nacional 26, los policías ordenaron a los ocupantes de la camioneta que se detuvieran y descendieran. Luego, le solicitaron al conductor que abriera la compuerta. A simple vista se observaba que transportaban rollos de cable de cobre perteneciente al tendido eléctrico, con signos de haber sido cortados recientemente. En el asiento trasero había elementos de seguridad para escalar y trabajar en altura como tijeras de corte.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico