Allanaron siete domicilios, pero no encontraron ningún arma

A partir de la investigación vinculaba a un ataque armado que ocurrió hace una semana y media en el barrio Máximo Abásolo, personal de la Brigada de Investigaciones ayer cumplió con procedimientos simultáneos en distintas viviendas de la zona sur de Comodoro Rivadavia. Si bien no se secuestraron armas la investigación continúa abierta.

Con un amplio despliegue policial que incluyó a las fuerzas especiales como la División Infantería y el GEOP (Grupo Especial de Operaciones Policiales), la Brigada de Investigaciones ayer efectuó siete requisas domiciliarias en distintos barrios del sur de esta ciudad. Los operativos comenzaron poco antes de las 19 y se extendieron hasta las 21 con la autorización del juez penal, Martín Cosmaro. De acuerdo a la información oficial a la que accedió este diario, un habitante del mencionado barrio sufrió un violento ataque armado en su vivienda.

Ante la gravedad de la situación denunció a sus agresores ante la Seccional Séptima que tomó intervención. Por ello, los efectivos cumplieron con distintas tareas de inteligencia para constatar la ubicación de las viviendas de las personas investigadas por la funcionaria fiscal Inés Bartels. El principal objetivo de los allanamientos era incautar armas de fuego para que no se vuelvan a repetir los ataques armados que ponen en riesgo a los vecinos del Máximo Abásolo. Todos los sospechosos están identificados y se requisaron domicilios de esas personas y de sus familiares.

En el barrio La Floresta se inspeccionó un inmueble de la calle Mburucuyá al 900. En forma paralela los efectivos también ingresaron a un domicilio de Forjadoras Patagónicas de la extensión del Máximo Abásolo, en la calle Código 687 de la Zona de Quintas del mismo barrio, Las Fresas al 400, las Violetas al 900 y en Las Margaritas y Huergo.

El séptimo operativo se cumplió en la calle Cabildo al 400 del José Fuchs. Ante los resultados negativos para dar con las armas, las autoridades fiscales no solicitaron detenciones. No obstante, las carpetas judiciales quedarán abiertas a la espera que se sumen mayores pruebas, aunque las órdenes de allanamientos estuvieron debidamente fundamentadas por las suficientes evidencias de la agresión armada que sufrió el denunciante y de la que salió ileso.

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