Alrededor de 300 libros fueron afectados por una inundación en el Centro de Información Pública

El depósito de libros de la Biblioteca Municipal que funciona en el Centro de Información Pública sufrió una inundación durante el lunes que afectó a unos 300 libros. El agua se filtró a través del cielorraso. Se estima que 20 ejemplares están seriamente comprometidos. El personal de Obras Públicas trabajaba para encontrar la falla que provocó la inundación en la planta alta del recinto.

El Centro de Información Pública (CIP) se encuentra con una guardia de trabajo conformada por un grupo de diez empleados. El jueves 29 fue el último día en que el recinto estuvo abierto al público antes de los festejos de Año Nuevo. Así, los trabajadores debían volver a sus funciones a la primera hora del lunes.
El personal del área Mantenimiento debía realizar sus tareas correspondientes, pero cuando llegaron a las 7:10 y abrieron la puerta del depósito de la Biblioteca Municipal se encontraron con una pérdida de agua que afectó a cerca de 300 libros.
Los bibliotecarios llegaron 7:30 para tratar de rescatar la mayor cantidad de libros posible y correr las estanterías para que no se siguiera afectando más publicaciones.
“La gente de Obras Públicas está tratando de encontrar la falla. Esto es durlock (cielorraso de placa de yeso), entonces el agua pasó como si nada y alcanzó cerca de 300 libros y 20 de ellos están seriamente comprometidos”, explicó la responsable del área Flavia Carrizo.
En ese sentido, los trabajadores decidieron distribuir los libros en las mesas para que comience el proceso de secado. "Hoy (por ayer) pudimos separar hoja por hoja con papel absorbente, con papel film y llevar los más comprometidos a un freezer para poder retirarles el agua. Ya mañana (por hoy) vamos a tratar de empezar a prensar los libros y tratar de recuperarlos. Hay algunos libros que están irrecuperables, pero como son de novelas que podemos comprar en cualquier librería estamos evaluando entre darle de baja y comprar nuevos ejemplares”, consideró Carrizo.
"Mañana (por hoy) vamos colocarle un producto, que es como un talco, a los libros que ya están secos para que si queda algún rastro de humedad pueda desaparecer para evitar que se produzca un hongo. Estos libros hay que dejarlos reposando unas 48 horas. Luego se comienza a retirar con un pincel el producto y ya se puede volver a poner en el estante a disposición del público”, aseguró.
La responsable del área explicó que cuando pasa una situación de estas características, la persona debe actuar dentro de 48 horas para que los ejemplares se puedan secar y no se produzca un hongo debido a la humedad.
A la vez, Carrizo sostuvo que más allá del inconveniente no se solicitarán donaciones a la comunidad. “Por el momento no estamos recibiendo donaciones porque tenemos todavía libros que han sido donados y no han ingresado a la colección. Además, son pocos ejemplares que se han perdido más allá que todavía no realizamos un análisis en profundidad del estado de cada uno de ellos”, manifestó.
El CIP lleva dos meses sin contar con el servicio de agua de forma normal y se espera que la constructora Rigel cumpla con la garantía acordada y repare el problema antes de febrero cuando la Biblioteca y las secretarías de Cultura y Turismo vuelvan a abrir sus puertas.


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