Amenaza a la jueza que freno el aumento de la tarifa eléctrica: "estoy muy segura de mis ideas"

La jueza federal de San Martín Marina Forns, quien emitió un amparo contra el tarifazo en el servicio de luz, pidió "bajar los decibeles" luego de que se encontrara una granada de mano en un contenedor a metros de su casa en el barrio porteño de Chacarita y pidió "una investigación seria". "No puedo afirmar que fue contra mí, pero hay una situación muy direccionada hacia mí y hacia el fallo", sostuvo la jueza ayer.


Forns aseguró que su pensamiento "no va a cambiar" respecto del fallo contra el aumento de tarifas y sostuvo: "No les gustó mi fallo, lo lamento. Pero los ataques son desmedidos".
En ese sentido, la magistrada resaltó que el martes el ministro Juan José Aranguren la nombró "en Diputados y no nombró a la Cámara Federal de La Plata" e informó que recibió llamadas de "periodistas muy malintencionados, para hacerme caer en una agresión".
Forns volvió a referirse al hecho intimidatorio y dijo que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, "me prometió que se va investigar a fondo. No puedo afirmar que fue contra mí, pero hay una situación muy direccionada hacia mí y hacia el fallo. No puedo afirmar nada, pero espero y quiero que se investigue".
Por su parte, el juez Luis Arias sostuvo ante C5N que "es un hecho muy extraño y preocupante". El magistrado aseguró que "un arma puede tenerla un ciudadano, pero es difícil pensar que un ciudadano común tenga una granada".
A la vez, indicó: "Estoy sorprendido, toda mi solidaridad con la jueza. Esto empieza a traspasar límites impensados".
Y finalizó: "El problema no es el fallo, el problema son los intereses que están en juego. Fundamentalmente, aquí hay intereses económicos en juego". En tanto, concluyó que "el miedo es la materia prima de la dominación".
En tanto, ayer Rafecas ordenó medidas de prueba, entre ellas revisar las cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en las cercanías del lugar en el que fue encontrada la granada -en un contenedor ubicado en la calle Rosetti al 1000, en el barrio porteño de Chacarita-, en particular las de un templo de Testigos de Jehová que se encuentra justo frente al lugar del hallazgo.
Además, el magistrado dispuso la realización de un "rastrillaje" casa por casa y en los comercios en busca de eventuales testigos del momento en que fue dejada la caja.
También, pidió identificar a la vecina que alertó sobre el objeto a un policía que custodiaba la zona en la esquina de las calles Rosetti y Zabala.

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