Andrés "Pato" Rybier, el goleador que vistió 13 camisetas diferentes

Se formó en las divisiones formativas de USMA, pero también jugó en Petroquímica, Tiro Federal, Ferro, Palazzo, Diadema, Laprida, San Martín, Deportivo Roca, Nueva Generación, Talleres, Ameghino y Ciudadela. Incluso llegó a ponerse los guantes y defender los tres palos. Estuvo a prueba en River Plate, pero se tuvo que volver. Actualmente se mantiene en actividad con los colores de Rodríguez Peña en los Veteranos.

Se levantaba y jugaba a la pelota. Iba a la escuela, y cuando volvía del colegio Salesiano Dean Funes jugaba a la pelota hasta que su mamá Julia lo llamaba a comer. Se sacaba el uniforme y salía a jugar en la calle del barrio Rodríguez Peña. Andrés Rybier, hincha de Boca, disfrutaba de correr atrás de la pelota. Ligero y con gran visión de juego estaba siempre cerca del arco de enfrente. Y fue su vecino Carlos Cerezo que lo invitó para que se sume a las categorías formativas de Unión San Martín Azcuénaga, del otro lado de la ruta.
Con el permiso de doña Julia, cruzaban la ruta y cruzaban el descampado a la tardecita. El camino angosto y de piedra desembocaba en la parte de atrás del predio "patricio" donde fue bien recibido, y no faltó a ninguna práctica. Interiormente sentía que el fútbol era lo suyo. "Tenía 12 años cuando empecé a ir a entrenar a USMA. Jugaba al fútbol en el barrio todo el día. Siempre me gustó, y empecé en las inferiores. Tres goles por partidos hacía por lo menos. Mucha velocidad tenía, y salía goleador muy seguido. De Séptima pasé a Quinta, saltando una categoría y también fui goleador. Salté a Reserva y de ahí a Primera con 15 años. Tuve que esperar un tiempo hasta poder debutar pero cuando llegó Paulino Carrizo la historia cambió. El me dio la confianza y me hizo jugar. En el primer campeonato fui goleador", rememora Andrés "Pato" Rybier quien tiene una marca goleadora difícil de igualar.
Los estadísticos del fútbol local afirman que ha convertido 114 goles y ha vestido la camiseta de 13 clubes diferentes solo en Comodoro Rivadavia. Todo un récord y un orgullo. "Eso fue algo muy lindo. Siempre convertía goles en todos los clubes. En algunos fui y volví como USMA o Petroquímica por ejemplo. Eso igual habla de la buena relación que tuve en todos. El número es algo, no sé cómo explicarlo, algo hermoso. Que tengas esa cantidad de goles, y que nadie te pase todavía porque he hablado con Raúl Loncón por ejemplo y me dijo que él no había marcado ese récord y no conocía a otro futbolista con tantos gritos", sentenció.
Cuando uno es joven y hace goles, es oro en polvo. Por eso Jorge Antúnez vio la chance de probarlo en Buenos Aires. Hubo varias oportunidades, pero por una cosa u otra, solo se dio en el "Millonario", nada más y nada menos. "A fines del 89 me llegó una posibilidad de irme a probar a Gimnasia y Esgrima La Plata, pero el club pidió cualquier cosa para dejarme ir y me tuve que quedar en Comodoro. Después, cuando era más grande tuve la chance de probarme en River Plate. Esa historia fue tremenda. Habrá sido a mediados del 96", recordó.
Rybier admite que eso fue un antes y un después en su carrera. Aún guarda como prueba fehaciente, los recortes de los diarios con las notas que le hicieron en todos los diarios locales. "La posibilidad fue gracias a Antúnez, él hizo las gestiones y allá tuve una prueba. En un principio me querían de River, quería que me quede, estaban (Franco) Costanzo, (Javier) Saviola, (Pablo) Aymar, y como era el más grande ellos me decían abuelo. Lamentablemente, como ocurre en todos los clubes, hubo un cambio en quien dirigía las inferiores y me tuve que volver a Comodoro", rememoró con cierta nostalgia.

EL DIA QUE ATAJO
PERO HIZO UN GOL
En el fútbol comodorense vistió 13 camisetas distintas, y en casi todas hizo goles. Luego de comenzar en USMA pasó a Petroquímica, Tiro Federal, Ferro, Palazzo, Argentinos Diadema, Laprida del Oeste, San Martín, Deportivo Roca, Nueva Generación, Talleres Juniors, Florentino Ameghino y Manantiales Behr de Ciudadela donde se retiró.
"Son muchos momentos compartidos, y de todos los clubes tengo lindos recuerdos, pero sin dudas el día que más recuerdo fue el que ataje, y a la vez convertí un gol de penal. Inolvidable. Fue con la camiseta de Talleres frente a Universitario. Ganábamos 2-0 pero nos empataron. Le cobraron un penal a ellos y lo ataje. Pero a su vez, a poco del final nos cobraron un penal a nosotros y lo patee. Lo convertí. Fue tremendo ese día. Nunca más me lo olvidé", recuerda con una sonrisa al contar una anécdota que muy poco pueden contar.
El "Pato" siempre estuvo para sumar y colaborar en cada club que estuvo. Por eso no dudó en ponerse los guantes esa tarde que pasó a la inmortalidad, y aún conserva el recuerdo del diario donde la síntesis lo tiene como protagonista en la cancha de Tiro Federal.
Andrés hizo amistades en todas las instituciones por las que pasó, y de todas se fue en buenos términos. En algunos, como por ejemplo en su segundo paso por Petroquímica, en 2001 no hizo goles, en San Martín sólo convirtió uno, y en Ameghino también pasó una época de sequía.
"Pasé por muchos clubes en Comodoro y de todos me llevé amistades. Pasé a Petroquímica, y también jugué en Ferro. Siempre tuve buena relación con los dirigentes también y nunca tuve inconvenientes. En esa temporada le hice tres goles a USMA. Después jugué en Palazzo, Diadema, San Martín y también en Nueva Generación", rememoró.
Actualmente, y con 46 años conserva el olfato goleador. La velocidad no es la misma, pero sigue anotando y gritando goles con la camiseta del club del barrio donde comenzó a patear la pelota: Rodríguez Peña.

> Estadística (Los 13 clubes)
USMA (1990)
Petroquímica (1994)
Tiro Federal (1996)
Ferro (1997)
Próspero Palazzo (1998)
Laprida (1999)
Diadema (2000)
San Martín (2002)
Deportivo Roca (2003)
Nueva Generación (2004)
Talleres Juniors (2005)
Florentino Ameghino (2009)
Manantiales Behr de Ciudadela (2009)

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