Apuntan a que también se dicten clases a los detenidos en la Seccional Séptima

La integrante de la Dirección del Servicio Social del Ministerio de la Defensa Pública, Paula Pons, confirmó que se está trabajando para poder instrumentar en la Seccional Séptima de Policía un espacio para brindar educación primaria y secundaria a los procesados y condenados alojados en ese recinto. Ya hay un recluso de la alcaidía que cursa desde el año pasado la Tecnicatura en Gestión de Mediación Cultural en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y se prevé instrumentar la carrera Abogacía también para contextos de encierro.

La responsable del Servicio Social del Ministerio de la Defensa Pública de Comodoro Rivadavia, Paula Pons, acompañada de la jefa de Defensa Pública de esta ciudad, Iris Moreira, confirmó que se trabaja en procura de acondicionar la Seccional Séptima para que las diecisiete personas que permanecen encerradas tengan derecho a la educación formal.
Los únicos presos que tienen la posibilidad de estudiar en Comodoro Rivadavia son los que están alojados en la alcaidía policial del barrio Industrial, mientras que similar número, casi un centenar de reclusos alojados en comisarías, no pueden acceder a ese derecho.
"Se sabe que hay que sacarlos de las comisarías, para llevarlos a estos lugares en condiciones de habitabilidad más dignas y donde también sea posible aunque sea el acceso a la educación", comentó Moreira al programa radial "Hasta que se demuestre lo contrario", que se emite por la 100.1.
En la alcaidía policial recién en los últimos días comenzaron las clases de este año ya que a raíz de cambios en los planes de educación a nivel provincial ya no se dicta el Plan Fines, un plan nacional para terminar estudios y se debió trabajar en los cambios curriculares.
Pons comentó que junto a la Oficina de Personas Privadas de la Libertad de la Defensa Pública, vienen trabajando desde 2006 en proyectos de educación y cultura en contextos de encierro. "Es un proceso bastante lento. Es un proceso que viene con un trabajo de hormiga, despacito, de poner mucho el cuerpo, acompañar a todos los proyectos que se presentan", describió.
"La educación en la alcaldía antes era mucho más difícil, no se podía ver esto como un derecho, fue cambiando muchísimo, las autoridades ahora facilitan adaptar los edificios y los tiempos para que esto pueda darse", destacó Pons sobre el cambio de mentalidad dentro de la institución policial.
Desde la Defensa confirmaron que están acondicionando la Seccional Séptima donde hay alojados 17 presos –una mini alcaidía- para comenzar a dar clases en ese recinto del Máximo Abásolo. "Las autoridades policiales están con la predisposición, la dirección de las escuelas 754 y 614 también", expuso Pons.

POCOS TALLERES
CON SALIDA LABORAL
Mientras, Moreira comentó: "si bien hay escolaridad, los talleres de formación profesional son muy pocos". Es que actualmente en la alcaidía policial solo se da un taller de computación. Y quedaron atrás aquellos proyectos de la bloquera en la que trabajaban los presos haciendo bloques y ladrillos o el taller de carpintería.
"Incluso para los jóvenes hay un programa que se denomina "Haciendo Futuro" que forma parte del Servicio de Protección de Derechos que en algún momento tenía 30 operadores, hoy solo cuenta con dos", lamentó la defensora pública de Comodoro Rivadavia.
Bajo ese programa los jóvenes trabajaban en una huerta y realizaban capacitaciones de electricidad, como espacio de formación. "Si pensamos que no hay trabajo con los jóvenes en general, imaginemos qué pasa con alguien que sale de contextos de encierro", preguntó Moreira.
Por esa razón, desde la Defensa Pública también se instrumenta la educación universitaria a nivel carcelario. "No es que la persona que esté encerrada pueda salir a estudiar, sino en una modalidad con un dispositivo especial, en la Tecnicatura en Gestión de Mediación Cultural, ya hay un alumno que la está cursando desde el año pasado", contó Pons.
Se organiza ahora la apertura de la carrera Abogacía. "Está contemplado en la Ley de Educación del Chubut, la Universidad tiene que adecuar la educación para contextos de encierro", sostuvo Pons y en ello trabajan.
Incluso se busca llevar a cabo un programa en el que los profesares del Instituto de Educación Física que estén pronto a recibirse efectuarán prácticas profesionales dentro de la alcaidía policial.
"Empezaron tres o cuatro, y ahora más del 50 por ciento de la población carcelaria de la alcaidía está bajo educación formal", destacó Pons. "Solamente con una educación fuerte no tendremos tantos jóvenes en conflicto con la ley penal", añadió Moreira.

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