Arrebató un teléfono y se escondió en un colegio

Un joven de unos 16 años le arrebató el teléfono a un estudiante del último año de la Escuela 760 que caminaba con un compañero por el paseo costero frente a la Iglesia de Shöenstatt. La víctima lo corrió y detrás de Tribunales el delincuente lo amenazó con un cuchillo. El damnificado lo tomó de atrás y le quitó el celular. El ladrón corrió y se introdujo en el colegio Perito Moreno. La Policía lo buscó, pero se les escabulló.

Un delincuente le arrebató el teléfono ayer al mediodía a un estudiante de la Escuela 760, en el paseo costero frente a la Iglesia Shoenstatt.
"Estábamos caminando por la costa y vino un chico y pasó por el medio (de los dos amigos) y me arrebató el celular. Lo traía en la mano. Lo estaba cargando", contó la víctima a El Patagónico.
El joven salió a correr al ladrón, y no le perdió pisada hasta llegar atrás del edificio de Tribunales, en Yrigoyen y Mitre. "Sacó un cuchillo y me dijo que pare que no lo siga más", comentó la víctima sobre la amenaza que le profirió el ladrón. Entonces el arrebatador se dio media vuelta aprovechando la distracción del cuchillo y salió corriendo. Buscaba escapar. La víctima era de mayor edad que él e insistía en seguirlo. "Le dije a un señor que me había querido robar, y lo agarré de atrás (al arrebatador), le saqué el celular y se fue", explicó el joven que no se amedrentó ante el cuchillo que exhibía el ladrón.
Mientras tanto, el compañero de la víctima rodeó el colegio Perito Moreno y observó que el delincuente llegó hasta la plaza San Martín, pero se dio media vuelta, subió las escaleras de esa escuela y se escabulló en el interior del establecimiento escolar, en el que a esa hora -12:45- entraban y salían numerosos alumnos. Según la descripción de la víctima, vestía campera roja, gorra y una mochila.
"No me importaba el celular, lo que me importa es que cualquiera haga lo que quiera, eso no está bien", afirmó la víctima.
Seis policías de la Seccional Primera ingresaron a la escuela y buscaron por los pasillos. "Hay un montón de alumnos vestidos de la misma manera", señaló un policía. Así se fueron sin poder detener al sospechoso.
Una de las críticas que ayer se escuchó en el lugar es que ese colegio, como la gran mayoría de las escuelas de Comodoro Rivadavia no tiene portero eléctrico ni un control estricto de quién entra y sale de la escuela.

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