Arrinconados por las cámaras, los sindicatos petroleros aún negocian la estabilidad laboral

Pasaron seis meses de negociaciones, pero sin resultados generales y siempre en un clima conflictivo. Los petroleros fueron a piquetes, retenciones de servicios y paros y aun así hoy están en una mesa de reestructuración laboral y tratando de sellar acuerdos sólidos con las operadoras.


Los sindicatos negociaron, pelearon y levantaron una serie de banderas en defensa de la industria petrolera: ningún despido, avanzar con la paritaria, rechazar el procedimiento de crisis. El resultado ha tenido pocos éxitos y aumentó la bronca de los gremios de toda la cuenca del Golfo San Jorge.
Tras seis meses de audiencias en el marco de un acuerdo de Paz Social -violado en varias oportunidades- en el Ministerio de Trabajo, reuniones con operadoras e intervenciones políticas, esos siguen siendo los temas sobre la mesa y la incertidumbre pesa sobre los trabajadores.
El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut afirma que no cedió en las negociaciones. Sin embargo de a poco las empresas tomaron el control y lo arrinconó con la Comisión Técnica que busca reestructurar el trabajo en el campo con varios puntos que van por la flexibilización laboral.
El temario incluye cambiar el sistema de trabajo con viento, permitir montar y desmontar equipos en turno noche y reubicar operarios sin tareas asignadas, o "mano de obra ociosa". No hay nada firmado aun, pero la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) es la más interesada en empujar esta discusión.
El expediente 1.723.171/16 le dio forma a la Comisión Técnica que presionaron las operadoras y empresas de servicios especiales para discutir un, según explican en el sector, redimensionamiento de la industria. El detalle de la agenda a discutir fue repasado por El Patagónico en su edición del 31 de julio.
Sin embargo, no solo las tareas operativas son puestas en discusión en esta comisión técnica. El ausentismo en los yacimientos también fue llamado a sincerarse, aunque el sindicato reconoció que hay grupos que aprovechan el paraguas de la organización sindical para faltar al trabajo por periodos prolongados.
Las empresas de operaciones especiales, por caso, no querían reconocer el aumento salarial firmado el 1 de julio sin antes discutir productividad. Así, el fin de semana empezaron las medidas de fuerza en nueve empresas que pagaron el sueldo sin el ajuste del 18% (la primera cuota del 30%).
A las operadoras y empresas de servicios especiales no les molestó la movilización al cruce de las rutas 3 y 26, el viernes 6 de mayo, impulsada por los gremios involucrados a la industria como petroleros, camioneros y construcción. Hasta allá fueron sindicatos de otras ramas para reclamar por estabilidad laboral.
Anoche, los sindicatos de Petroleros Privados y los Jerárquicos no negociaban nada nuevo: que retrotraigan las suspensiones en San Antonio Internacional, que YPF mantenga los 14 equipos en el campo que pretendía bajar y evitar ceder derechos adquiridos en la Comisión Técnica.
Los sindicatos no quieren ceder a sus conquistas, y más en un clima de interna sindical de cara a las elecciones, de Jerárquicos en octubre y de los Privados en noviembre.
La crisis petrolera provoca un shock en el ámbito sindical que seguirá recorriendo un círculo de negociaciones, conflictos y acuerdos.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico