Asaltan "Farmacia Social" de Km 8 y su dueño reclama seguridad para no cerrar

El jueves dos delincuentes asaltaron la sucursal de "Farmacia Social" de Standart Norte y se llevaron la recaudación. El empresario César García Barilari reconoció a El Patagónico que han llegado a evaluar el cierre de ese local por la creciente inseguridad en el sector, pero dejarían 20 personas en la calle. Es más, las empleadas no pueden trabajar porque están "aterradas" y atienden a puertas cerradas. "Si estamos en emergencia de seguridad, pálpenlos de armas a todos", pidió. El segundo jefe de la Unidad Regional, Marcos Morales, instó a que se reúnan vecinos, comerciantes, policía y municipio para tratar el tema de la seguridad en el barrio.

"Estamos siendo blanco de un tema que está sufriendo toda la sociedad. Estamos tratando de cambiarlo desde el lugar que podemos, desde la atención a la gente, pero ahora llega al punto de que un empleado tenga miedo de ir a trabajar... De que la policía está metida adentro de una oficina, de que sepan dónde están los chorros. Muchachos si estamos en emergencia de seguridad pálpenlos de armas a todos. Yo sería feliz, yo no voy a comprar el pan con un revólver", resumió la situación César García Barilari, propietario de la cadena Farmacia Social.
El empresario comentó que los delincuentes "fueron a las 2 de la tarde, justo a la hora que nosotros no tenemos seguridad propia. Pero si yo me tengo que pagar toda la seguridad, dame un revólver", expresó enojado ante la situación.
Según la comisaría de Kilómetro 8, el robo fue perpetrado por dos delincuentes que primero se hicieron pasar como clientes, y una vez que se fue otra persona que estaba comprando, les exigieron la recaudación a las empleadas. Se trata de establecer si llevaban armas o cuchillos. Según el testimonio de vecinos, se escaparon en un vehículo.
García Barilari destacó la atención brindada ante su reclamo por el segundo jefe de la Unidad Regional, Marcos Morales, quien le propuso realizar una reunión entre vecinos, comerciantes, policía y autoridades municipales ante esta situación en el barrio.
"Para la organización, cerrar la farmacia (sucursal) no cuesta nada, pero se quedan 20 personas en la calle. Yo puedo mostrar los números de venta, pero lo que hacemos es un servicio al barrio", explicó el comerciante que pide que todos se cuiden en conjunto.
"Somos muchos los tipos buenos, juntémonos. Las chicas me dicen conocemos a los chorros, estos tipos han venido de zona sur, porque los mismos chorros del barrio nos cuidan, no afanan. Pero, ¿cómo entran en vehículos a Km 8? ¿Cómo no se puede controlar dos entradas?", se preguntó el comerciante.
"Las chicas están con las puertas cerradas porque les dicen 'cuando salgas te vamos a matar'. Las empleadas están aterradas y tienen miedo de ir a trabajar", señaló. "Yo lo que pido es que la policía y el municipio tengan más creatividad", planteó.

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