Asaltan una escuela evangélica del Industrial y le gatillan al cuidador

Dos individuos perpetraron ayer por la tarde un robo en un predio perteneciente a la iglesia Asamblea de Dios. El encargado del lugar golpeó a uno de los ladrones, pero su cómplice le colocó una pistola en la cabeza. En un momento dado gatilló el arma y la bala no salió. Ante la ausencia de dinero, los delincuentes se llevaron una guitarra eléctrica.

Segundo Vargas vivió momentos de angustia al enfrentarse a dos ladrones que ingresaron al predio de la Escuela de Liderazgo Intensivo Ministerial (ELIM) que se encuentra sobre la calle Eloy Cánova, a 500 metros de la avenida Yrigoyen, en el barrio Industrial. El lugar pertenece a la iglesia evangélica Asamblea de Dios.
Eran las 17 cuando el cuidador fue abordado por dos delincuentes que ingresaron al predio cuando este salió un momento a una empresa lindante. Los individuos ya habían revuelto el interior y Vargas los sorprendió cuando revisaban el vehículo del pastor de la iglesia que estaba estacionado en el patio.
"Los veo que salen del auto y les digo: ´¡qué andan haciendo con esa guitarra!' (perteneciente a la escuela). Le pego a uno que se cae en el patio y el otro me pone un revólver en la cabeza y me llevaron para adentro de la casa", relató la víctima a El Patagónico.
Los delincuentes "me pegaron dos o tres veces con el revólver en la cabeza, me gatillaron en la cara y no salió la bala", relató.
A pesar de que los individuos buscaron en todos los muebles y rincones de la casa solo se llevaron una guitarra eléctrica color negro del grupo de alabanzas.
Los asaltantes que conocían el lugar exigieron: "dónde están las ofrendas", pero Vargas les explicó que no tenían dinero porque había sido retirado por los tesoreros. "Gracias a Dios que no me hicieron nada", narró.
En el momento en que huían, Vargas salió detrás de los ladrones y "de ahí salieron caminando lo más panchos" en dirección a la extensión del barrio Stella Maris.
La policía de la Seccional Tercera tomó intervención y la Policía Científica se encargó de levantar huellas en armarios, muebles y en el interior del auto.
El cuidador recordó que hace dos meses intentaron robar en el mismo lugar, pero "los saque a hondazos (con la gomera) porque la tengo para los perros y se fueron".

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