Asesinaron a un hombre de cinco tiros en el pecho

Luis Alejandro Díaz trabajaba en la construcción, era padre de dos niños y de un tercero en camino. Ayer a las 0:45 introdujo su Ford EcoSport marcha atrás en el patio de su casa, pero al bajar lo sorprendió un hombre que le asestó cinco disparos en el pecho con una pistola 9 milímetros y otros dos en un brazo y una pierna.

A las 0:45 de ayer en la calle 1 al 1900 del barrio San Cayetano se produjo el decimoséptimo homicidio en lo que va de este año en Comodoro Rivadavia. La víctima fue identificada como Luis Alejandro Díaz, de 26 años, padre de dos niños y de oficio albañil. La víctima, cuya esposa está embarazada, fue acribillada en el patio de su casa de chapas en la zona de loteos que limita con el barrio Máximo Abásolo.
El asesino, según testimonios de vecinos aportados a El Patagónico, "lo estaba esperando". Es que según comentaron, Díaz alcanzó a introducir marcha atrás al patio la camioneta EcoSport -dominio EOY 628- que conducía y fue sorprendido por el asesino.
Al bajar de la camioneta recibió siete disparos, cinco de ellos en medio del pecho. "El tirador le hizo un círculo de balazos en el pecho", describió una fuente policial que trabajó en el caso.
El homicidio es investigado por personal policial de la Seccional Sexta con el comisario Carlos Briceño a la cabeza y efectivos de la Brigada de Investigaciones buscaron testimonios que dieran cuenta de lo que ocurrió ayer a la madrugada.
Díaz fue encontrado desangrado en el patio de su casa a la altura 1934 de la calle 1 del barrio San Cayetano, a unos dos metros de su camioneta que quedó con el motor en marcha y las luces bajas encendidas.
La Policía Científica realizó una inspección en el lugar. Allí el licenciado Gonzalo Miguez Murilla halló seis cápsulas de 9 milímetros y levantó rastros importantes para resolver el caso. Un balazo perforó la puerta del conductor en la zona baja.
Según pudo conocer este diario, en el interior del rodado, sobre el asiento delantero del acompañante, la policía encontró una "tumbera".
El testimonio de algunos vecinos da cuenta de que el asesino estaba acompañado por otro individuo. Tras escuchar los disparos se observó a los dos sospechosos salir corriendo y subirse a un vehículo que los esperaba para escapar del lugar.

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