Bachelet asiste al cierre del ejercicio militar en Iquique

La realización de esta actividad, que se practica desde el 2000, generó severas críticas en Bolivia, cuyas autoridades la consideraron como una acción "intimidatoria" en respuesta a la ofensiva comunicacional del presidente Evo Morales.

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, asistió ayer en la ciudad de Iquique al cierre del ejercicio militar Huracán 2015, que se realiza desde el pasado domingo en el norte del país, en una semana marcada por la tensión con Perú y las críticas de Bolivia a estas maniobras.
La mandataria realizó el jueves una reunión con los miembros de las comisiones de Relaciones Exteriores y Defensa de ambas cámaras del Congreso, para alinear a los parlamentarios en un sólo discurso, luego de las diferencias y críticas realizadas por algunos de ellos a la estrategia utilizada por la Cancillería, según reportó el periódico local El Mercurio.
Ayer, la presidenta primero asistió a una exposición de los ejercicios en el Comando Conjunto Norte, en el sector de Punta Gruesa, y más tarde presenció la operación conjunta anfibia y aerotransportada en Huara. Pasado el mediodía, terminó con la observación de la operación conjunta aérea y terrestre en Alto Hospicio.
La participación de Bachelet se dio luego de una semana marcada por la tensión con Perú y las críticas de Bolivia por esta actividad.
El operativo persigue tres objetivos, según informó la prensa local: la defensa del territorio nacional, protección a la ciudadanía en caso de catástrofes y cooperación en misiones internacionales.
Asimismo, el ensayo sirve para poner a prueba las estrategias militares y las comunicaciones entre las Fuerzas Armadas en cualquiera de esas situaciones.
La realización de esta actividad, que se practica desde el 2000, generó severas críticas en Bolivia, cuyas autoridades la consideraron como una acción "intimidatoria" en respuesta a la ofensiva comunicacional del presidente Evo Morales.
Sin embargo, desde el gobierno chileno rechazaron esa tesis y aclararon que se trata de un evento programado con anticipación, que fue informado en junio pasado por Chile a la UNaSUR (Unión de Naciones Suramericanas) y a la CELaC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), entidades multilaterales que transmitieron la información a los países vecinos y al resto de las naciones de la región.
En los ejercicios, que se iniciaron el domingo pasado, participaron cerca de 5.500 efectivos: 2.500 del Ejército, 2.000 de la Armada y 1.000 de la Fuerza Aérea Chilena.
En cuanto a los medios desplegados, desde el Estado Mayor Conjunto informaron que el Ejército dispuso tanques, la Armada, fragatas y submarinos, y la Fuerza Aérea, aeronaves de combate y transporte.

"TODO TIENE UN LIMITE"
En medio de la última jornada de los ejercicios militares en la frontera con Bolivia y Perú, el ministro del Interior de Chile, Jorge Burgos, respondió que "todo tiene un límite" consultado sobre los cuestionamientos del presidente Morales a las maniobras de las Fuerzas Armadas y reiteró que la decisión militar fue comunicada oportunamente.
"No corresponde entrar a debatir la opinión del presidente de otro país respecto de nuestros ejercicios. Además, lo comunicamos oportunamente. Todo tiene un límite, y ese límite no lo traspasemos entre nosotros", afirmó el ministro, según publicó La Tercera en su versión digital.
Morales cuestionó el ejercicio militar y consideró el 2 de noviembre que busca intimidar. "Tal vez algunos grupos conservadores en Chile todavía piensan que con esta clase de ejercicios de las Fuerzas Armadas van a intimidar a Perú, a Bolivia. Se equivocan. Con esta clase de actos, sólo mellan la dignidad del pueblo chileno", sostuvo ese día.

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