Bangkok: entre la locura y templos

Bulliciosa y espiritual, es la capital de Tailandia y cuna de más de 400 templos budistas. En los últimos años experimentó un creciente desarrollo económico y se posicionó como destino turístico internacional.

Tailandia es uno de los destinos turísticos más de moda en la actualidad gracias a las paradisíacas postales de sus playas que se conocen y Bangkok, como capital que es, es una parada obligatoria en cualquier viaje. Vale la pena tomarse el tiempo y recorrer esta vibrante urbe, que si bien es una de las ciudades asiáticas más occidentalizadas, mantiene su aire exótico.
Un dato curioso es que su localización a orillas del río Chao Phraya hizo que históricamente contara con un extenso sistema de canales, lo que hizo que fuera denominada "la Venecia del Este" o "la Venecia de Oriente". Otro nombre que determinó a Bangkok en su fundación fue "Ciudad de los Angeles".
Es sin lugar a dudas un destino que muchos aseguran que puede generar amor y odio. Esto se debe a esta dualidad entre esta presunta vida "caótica" que muestra en sus mercados callejeros, y la calidez de su gente, descripta siempre como muy hospitalaria y amable.
Muchos de los turistas que viajan a Bangkok se quedan abrumados por las grandes dimensiones de la ciudad y su gran variedad de opciones y atracciones turísticas. Pero aseguran que es muy fácil enamorarse de cada uno de los rincones que ofrece: desde exóticos templos que hablan por sí solos de la arraigada historia budista de Tailandia hasta los modernos centros comerciales, que han convertido a las compras en una parte fundamental de unas vacaciones en Tailandia y en su capital.
La estancia en Bangkok debe incluir indefectiblemente una visita al Gran Palacio Real, posiblemente la primera atracción turística de la ciudad. Situado en el corazón de la isla de Rattanakosin, las relucientes torres del Gran Palacio están convenientemente situadas cerca de los templos más espectaculares de Bangkok, incluyendo el Templo Buda de Esmeralda (Wat Phra Kaeo), el Templo del Amanecer (Wat Arun) y Wat Pho, especialmente conocido por acoger al enorme Buda Reclinado, una figura con 46 metros de largo y 15 metros de altura, que fue hogar de la primera escuela de masaje tailandés del país.
Hay más de 400 templos budistas en funcionamiento por toda la ciudad y no es de extrañar encontrarse con monjes vestidos con sus túnicas color azafrán recogiendo limosnas o moviéndose a lo largo y ancho de la urbe.
En el serpenteante Chao Phraya "Río de Reyes" se puede disfrutar de un crucero por sus aguas, además de visitar un mercado flotante o explorar los khlongs o canales que discurren por Bangkok, todos ellos atracciones por sí mismas.
Otros lugares de interés histórico y cultural que nadie debe perderse son el Museo Nacional, la Mansión Vimanmek y el Palacio Suan Pakkad, auténticos tesoros nacionales.
Pero no hay unas vacaciones completas en Tailandia sin experimentar su animada vida nocturna. Si la finalidad de la estancia en el País de la Sonrisa es sumergirse en su cultura única o simplemente gastar en los centros comerciales, viajar a la "Ciudad de los Angeles" garantiza la experiencia fascinante de vivir el estilo de vida tailandés en una sola parada.

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