Barovero no tiene lesión ósea, pero igual es la duda en River

El plantel volvió ayer de Montevideo, donde cayó por 4-1 en un amistoso con Peñarol. En ese encuentro, el arquero "millonario" sufrió un golpe que le causó un fuerte traumatismo intercostal, por lo que no se sabe aún si atajará este sábado ante Patronato. Gallardo lo preservaría para el partido por la Copa Libertadores frente a The Strongest de Bolivia, que se jugará el miércoles 6 de abril en el estadio Monumental.

Marcelo Barovero, arquero de River Plate, se sometió ayer a estudios médicos que descartaron una lesión ósea en la parrilla costal izquierda, luego del golpe que sufrió anteanoche en la derrota por 4-1 en el amistoso ante Peñarol, en Montevideo.
El encuentro se disputó en el marco de la inauguración del estadio del club "carbonero", denominado "Campeón del Siglo'", en el cual Barovero recibió un golpe cuando salió a cortar un centro y chocó con un rival.
El arquero está en duda para visitar el sábado a Patronato de Paraná, por la novena fecha de la zona 1 del campeonato de Primera división.
Barovero se realizó estudios médicos ayer a la mañana, luego de arribar al país, cuyos resultados permiten descartar una lesión ósea, pero confirmaron el fuerte traumatismo intercostal que lo dejó en duda para el partido del sábado.
"Tengo un fuerte golpe", confirmó el arquero en un breve diálogo con la prensa al salir de la clínica porteña en la que se realizó los estudios.
"Trapito", quien transita sus últimos meses en el club, será evaluado a partir de hoy en el regreso al trabajo por el cuerpo médico, pero se estima que será resguardado por el DT Marcelo Gallardo para el compromiso por la Copa Libertadores de América ante The Strongest, de Bolivia, del miércoles 6 de abril en el estadio Monumental.
Barovero se retiró lesionado a los 10 minutos del primer tiempo con un fuerte dolor en la zona intercostal izquierda, producto de un choque con el defensor Guillermo Rodríguez.
En caso de no recuperarse al cien por ciento, el reemplazante de Barovero sería el juvenil Augusto Batalla, mientras que Julio Chiarini, quien anteanoche lo reemplazó en el primer tiempo y sufrió los cuatro goles de Peñarol, seguirá en el banco de suplentes.
El plantel de River Plate regresó a Buenos Aires ayer a la mañana, poco después de las 9, procedente de Uruguay luego de ser goleado el lunes por Peñarol por 4-1, en el partido amistoso que sirvió para la inauguración del flamante estadio del equipo uruguayo denominado "Campeón del Siglo".
La delegación "millonaria" llegó al aeroparque porteño Jorge Newbery, y la mayoría de los dirigidos por Marcelo Gallardo se retiraron sin hacer declaraciones y se subieron al micro que los trasladó al estadio Monumental.
"A nadie le gusta perder. Cuando representamos la camiseta de River, representamos el prestigio de todo un club. No son partidos amistosos. Lo tomamos con total seriedad", comentó el defensor colombiano Eder Alvarez Balanta, el único que se tomó un tiempo para dialogar con la prensa.
El zaguero, que volvió a jugar luego de un largo parate por lesión, agregó: "Todos los errores que cometemos en los partidos tratamos de corregirlo en la semana y trabajamos sobre lo que se puede mejorar. Nadie trabaja para no mejorar y salir a perder".
River, lejos de la pelea por el primer lugar de la Zona 1 del torneo de Primera División, donde ocupa la décima posición, con 9 puntos, a ocho de los punteros, Rosario Central y Godoy Cruz de Mendoza, visitará en la próxima fecha, la novena, a Patronato de Paraná.

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