Belén Silva tenía permiso para salir a trabajar cuando se fugó

La mujer que se fugó hace un mes de la alcaidía fue condenada en marzo de 2013 a la pena de ocho años de cárcel por el homicidio de Muriel Bareilles. Estando en prisión terminó la secundaria. La ley la premió con el descuento de pena y así obtuvo una reducción que le permitió acceder antes a las salidas transitorias. A fines del año pasado no regresó a su lugar de detención y la misma juez que le otorgó el beneficio debió ordenar su captura.

Belén Silva tenía 19 años cuando el 15 de febrero de 2012 fue imputada como autora del homicidio simple que terminó con la vida de Muriel Bareilles, a quien apuñaló en varias oportunidades. A partir de ese día quedó detenida con prisión preventiva y en esa condición llegó al juicio oral y público, donde resultó condenada a la pena de ocho años de prisión de efectivo cumplimiento. La condena se conoció el 20 de marzo de 2013.
A efectos de computar el tiempo de privación de la libertad se toma la fecha más antigua, por lo que sería recién el 15 de febrero de 2016 cuando Silva cumpliría la mitad de la pena. En esa instancia de la condena cualquier persona que fuera condenada tiene derecho a solicitar salidas transitorias, algo que debe evaluar el juez de Ejecución, teniendo en cuenta el comportamiento del reo, entre otros requisitos.
Hay que saber además que la Ley 26.695, mediante la cual se introdujo una modificación de la Ley de Ejecución Penal 24.660, le otorga el derecho a acceder a la educación pública a todas las personas privadas de la libertad y la última parte del artículo 140 fija en un máximo de 20 meses la reducción de la pena, a modo de incentivos y sobre la base de la escala que se fija según los estudios que se cursen.
En el caso de Silva el incentivo fue de siete meses, según confirmaron las calificadas fuentes judiciales a las que tiene acceso El Patagónico. En virtud de ello y a solicitud de la defensa que la asistió, el 9 de noviembre del año pasado se llevó a cabo una audiencia ante la juez de Ejecución Penal, Daniela Alejandra Arcuri. En ese acto, se solicitó que se autoricen las salidas transitorias de Silva y se aportaron todos los antecedentes a su favor, con los cuales se reunieron los requisitos que se requieren para dar lugar a un planteo de esas características.
A todo esto, se aportó un empleador y el pedido incluyó la semilibertad para trabajar de lunes a sábados de 9 a 17, agregándose media hora de tolerancia para que regrese a su lugar de detención, donde debía pasar las noches.
El beneficio lo cumplió desde mediados de noviembre hasta fines de diciembre. Durante los primeros días del nuevo año, desde el Juzgado de Ejecución se comprobó que la condenada incumplió con las reglas impuestas y violó el beneficio que se le había otorgado. Es decir que no regresó a su lugar de detención, situación que mantiene hasta la fecha. En razón de ello, el 5 de enero la juez Arcuri dictó su captura.

HOMICIDIO
El crimen de Muriel Bareilles ocurrió el 12 de febrero de 2012 en un domicilio del barrio Moure, donde la víctima fue ultimada con diez puñaladas. Desde entonces Silva pasó un tiempo con prisión preventiva, hasta que el 29 de junio del mismo año fue beneficiada con arresto domiciliario, medida que fue ordenada por el juez José Rago a pedido de la Defensa Pública.
Al cabo de unas semanas la imputada volvió a prisión a pedido de la Fiscalía. Fue por violar la medida de coerción. Es que la policía la había encontrado junto a su pareja, el "Francés" Luis Gajardo, en otro domicilio donde este se había refugiado luego de intentar matar a su propio hermano.
De todas maneras, luego de que se presentara la acusación pública, la defensa solicitó una nueva revisión y allí, el juez Américo Juárez, le volvió a conceder el beneficio del arresto domiciliario y en esa condición llegó al juicio, pero tras la declaración de responsabilidad el tribunal volvió a dictarle la prisión preventiva hasta que el fallo condenatorio quedara firme.

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