Blefaroplastia, una de las cirugías cosméticas más pedidas

Dr. Eduardo Jorge Prémoli. (MN 79.372) Jefe Servicio de Oftalmología - Hospital Italiano de Buenos Aires- Prof. Asoc. IUHI / Doc. Aut. UBA

La mirada es una de los aspectos del rostro que más se observa y es sin dudas, la que expresa mayormente nuestro estado de ánimo. Podemos darnos cuenta cuando el otro está contento, triste, cansado, relajado, deprimido, dubitativo, pensativo, perdido o miedoso solamente con mirarlo a los ojos.
Con el correr del tiempo, los músculos de la cara y los que lo rodean se van aflojando ya sea por vejez o por gravedad dado que la mayor parte del tiempo estamos parados o sentados. Y al aflojarse el tono muscular empieza a aparecer la grasa que rodea y protege al ojo como si tuviera un efecto de "herniación" de la misma. Paralelamente los pómulos se caen y la grasa de la cara media se va atrofiado lo que hace que el rostro pierda su redondez de juventud y se vaya alargando.
Al ser la zona periocular - ojos y las estructuras que los rodean (cejas, parpados y comisuras)- una de las partes del rostro que más nos pone en evidencia, podemos cambiarla a través de una cirugía sola o acompañada de otros métodos no invasivos como la toxina botulínica o los rellenos. ¿Cómo? A través de la Blefaroplastia, término que proviene del griego Bléfaro, párpado y Plasta, reparación. Se trata de la cirugía que por problemas de índole reparador o de cosmética se realiza en los párpados para sacar el aspecto de cansado que arrastran con el transcurrir del tiempo. El mejor logro de esta cirugía es tratar de realizar un cambio fresco de la mirada y del rostro tratando de lograr cambios con muy pocos "toques".
La Blefaroplastia es una de las cirugías cosméticas más solicitadas dentro del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano y de tantos otros centros de salud y puede ser realizada por cirujanos plásticos o por oftalmólogos dedicados a la Oculoplástica o especialistas en cirugía palpebral. En la actualidad se realiza tanto en hombres como en mujeres en un porcentaje de 40 a 60 % es decir que cada 10 operados 4 son hombres, una cifra que para otro tipo de cirugías cosméticas no es tan alta en los hombres.
La blefaroplastia puede ser de párpados superiores (por exceso de piel) de párpados superiores e inferiores (exceso de piel y grasa) o bien puede ser una blefaroplastia combinada Superior e Inferior (piel, músculo o aponeurosis y grasa).
Esta cirugía mejora el aspecto de cansancio o de tristeza en la mirada y con ella se puede mejorar la herniación de la grasa que comúnmente llamamos "Bolsas grasas".
Por otro lado, la caída del párpado superior también se puede corregir con una cirugía de Blefaroplastia cuando ésta se produce por un exceso de piel por estiramiento de las fibras elásticas de la piel. Cuando la causa de la caída del párpado superior es muscular se denomina "ptosis" y debe realizarse una cirugía sobre el músculo que se llama Blefaroptosis.
Hoy en día las técnicas se han vuelto más conservadoras, imponiéndose la idea de cara redonda y simétrica del bebé o del joven como hito de juventud. Entonces en la actualidad a través de la cirugía de blefaroplastia se retira lo justo y necesario e incluso a veces ni siquiera se retira la grasa sino se la cambia de lugar, traslocándola por debajo del hueso de la órbita. Antiguamente se consideraba una exitosa cirugía de párpados cuando se hacía notoria la esqueletización de la órbita o efecto "cadavérico" porque se quitaba absolutamente todo el exceso de grasa. Ahora, en cambio, se logra esa cara redonda simétrica, sin excesos de grasa y sin efecto cadavérico, siendo a veces incluso innecesaria la apertura de piel en lo que llamamos blefaroplastia trasnconjuntival. De ese modo, se logran resultados totalmente naturales.
Otro punto muy importante a tener en cuenta es realizarla con cirujanos que tengan experiencia en el tema como los son, por ejemplo, los cirujanos oculoplásticos, oftalmólogos que se especializan en cirugía de párpados y que son regulados por la Sociedad Argentina de Plástica Ocular (SAPO).
Finalmente, cabe aclarar que el postoperatorio es muy simple y sencillo ya que necesita de cuidados mínimos y de frío local. Los puntos que se colocan se retiran entre los 4 a 7 días de haberse realizado la intervención quirúrgica y es muy raro que tenga que tomar analgésicos. Luego se aplica una crema hidratante y cremas cicatrizantes por un tiempo. Se recomienda o se sugiere al paciente que no haya una exposición directa al sol por algunas semanas.

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