Bloquean acceso norte, también el puerto y rezan para que terminen los conflictos

Caleta Olivia vivió ayer un nuevo capítulo de los interminables paros, marchas de protesta y piquetes en rutas. Hasta hubo una misa donde se elevaron plegarias para que alumnos de niveles inicial, primario y secundario puedan volver a las aulas.

Caleta Olivia (agencia)

La ciudad del Gorosito permanece inmersa en una multiplicidad de conflictos labores que repercuten inexorablemente sobre un amplio abanico de ámbitos comunitarios. Esto genera una situación de preocupante inestabilidad social que no tiene precedentes, a excepción del periodo de desocupación que se produjo en los años '90 con la privatización de empresas estatales.
Esta vez la crisis es mayor ya que no solo deviene por la demora en el pago de sueldos a trabajadores estatales activos y pasivos -tanto provinciales como municipales- sino también por la inestabilidad que se cierne sobre los petroleros por la reducción de programas de perforaciones.
A consecuencia de ello son interminables los paros, marchas de protesta, piquetes en rutas y cierres de pequeños comercios, a lo que se suma el hecho de que aún no pudo iniciarse formalmente el ciclo lectivo en escuelas públicas.
Ayer mismo ese panorama se reflejó en el extenso corte del acceso norte que protagonizaron operarios de la Fundación Patagonia Sustentable (ex Fundación Olivia) ya que la provincia les adeuda los salarios de febrero y marzo.
Al mismo tiempo, un grupo de estibadores mantenía bloqueado el puerto Caleta Paula acusando a un empresario de la pesca de impedir el procesamiento de varias toneladas de merluza.
Paralelamente, docentes que cobraron sueldos de manera parcial, realizaban una feria de pulgas o garaje en la plazoleta del Gorosito y en la Parroquia Virgen del Valle, las comunidades educativas de colegios semiprivados hicieron oficiar un misa en la cual elevaron plegarias para que alumnos de niveles inicial, primario y secundario puedan volver a las aulas pero también pidieron que la crisis global que afronta la ciudad llegue a su fin.

EN LA RUTA
Gran parte de los 230 trabajadores de la Fundación Santa Cruz Sustentable bloquearon a partir de las 9:30 la Ruta 3, precisamente en la rotonda ubicada frente a la playa de taques de Termap y continuaban allí hasta avanzada la tarde.
Reclaman que la provincia les pague dos meses de sueldos vencidos, estabilidad laboral, el fin de la intervención y la restauración de sus sectores laborales, argumentando que los mismos están prácticamente desmantelados y sólo funciona de manera precaria la fábrica de adoquines.
Esta medida de fuerza, con quema de cubiertas, volvió a generar una tediosa espera para cientos de camioneros y pasajeros de micros de media y larga distancia, en tanto que los conductores de vehículos livianos tuvieron la posibilidad de circular por un camino alternativo que pasa por el barrio Altos del Golfo.
Los manifestantes expresaron su indignación, sobre todo contra el ministro de Gobierno, Fernando Basanta, que los había citado la semana pasada en Río Gallegos para dialogar y hallar una solución los permanentes reclamos.
Una vocero del grupo comentó que viajaron varios compañeros pero el ministro solo los atendió quince minutos dado que se estaba registrando una masiva marcha de protesta de estatales y por ello solo les prometió que el miércoles 26 les haría llegar una respuesta, pero la misma nunca se concretó y por eso decidieron volver a cortar la ruta.

EN EL PUERTO
De manera simultánea, un grupo de estibadores bloqueó con dos camiones y una grúa los portones de acceso al puerto Caleta Paula, acusando al empresario de la pesca Luis Jones de impedir que más de 35 toneladas de merluza sean procesadas en la ex planta de Barillari que ahora está en manos de una cooperativa.
Se trata de una captura que hicieron buques de la flota amarilla que pertenecen el armador Marcelo Reyes, el cual se halla enemistado con Jones, de quien también dicen que tiene fuertes influencias con autoridades de pesca de la provincia.
Además, ya era casi un hecho que el cargamento almacenado en los camiones iba a entrar en un estado de putrefacción y Reyes se vería obligado a arrojarlo a una cava como ya ocurrió con otro hace pocas semas por el mismo motivo.
Hasta ayer, el único funcionario que reaccionó, al menos públicamente, fue en concejal Rubén Martínez que representa a un partido vecinal.
Indignado, el edil dijo que hará todo lo posible para terminar con el "monopolio" que ejerce en este puerto "el niño mimado de la Secretaría de Pesca", en clara alusión a Jones, extendiendo también sus críticas a las influencias de la empresa pesquera Conarpesa.
Martínez afirmó que se está impidiendo la libertad de comercio, condicionando las actividades de más de 1.500 trabadores, entre estibadores, marineros, fileteros, operarios de talleres e incluso el funcionamiento de la planta de almacenamiento de combustibles de Petrobras y de su flota de camiones cisternas.

HUBO MISA, FERIA Y SE ANUNCIA OTRO PIQUETE
Otro reflejo de la aguda problemática se percibió a partir del mediodía en la plazoleta del Gorosito donde numerosas maestras pusieron a la venta ropa usada y tortas fritas con la finalidad de destinar lo recaudado a un "fondo de crisis" del gremio docente (ADOSAC).
Poco antes, en la parroquia Virgen del Valle, el sacerdote Fabián Alonso oficiaba una misa que habían solicitado las comunidades educativas pastorales de dos colegios vinculados a congregaciones religiosas, el San José Obrero y el Marcelo Spínola.
En ese ámbito, numerosas madres de estudiantes oraron para se reanuden las clases y se solucionen los conflictos laborales que generan serios problemas sociales y económicos.
Pero por el momento, la situación de conflictos generalizados no tiene visos de llegar a su fin y, a modo de ejemplo, para hoy se anuncia otra masiva movilización de trabadores provinciales y municipales, siendo prácticamente un hecho que se producirá otro corte de la Ruta 3 en su acceso norte.

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