Bodas de oro para la promoción 1965 del colegio Perito Moreno

Alumnos de la década que más profesionales dio a Comodoro, e ingresantes con los mejores promedios en las universidades del país en las que eligieron continuar sus estudios aquellos que lo hicieron, la promoción 1965 del colegio Perito Moreno rindió homenaje a la institución que les dio las armas para convertirse en lo que querían ser.

Así lo destacó ayer Susana Medrano, abanderada de la promoción que tuvo a cargo las palabras en las que también recordó a sus escoltas, Marisa Carstens y Eugenio Mader, en el acto de descubrimiento de una plaqueta alegórica en la que los maestros, bachilleres y peritos mercantiles egresados 50 años antes volvieron a dejar huella en la institución, esta vez conscientes de lo que representó para todos.
El de ayer a la mañana fue el más institucional de los eventos que los ex estudiantes compartieron durante todo el fin de semana. La idea de celebración originariamente surgió de los egresados del Normal, que mantienen contacto frecuente y encuentros mensuales.
Graciela Pérez abrió un grupo específico para la organización vía Facebook y terminó por reunir a los cerca de 280 egresados que dio ese año el Perito entre sus tres especialidades.

AUSENTES CON AVISO
Mientras algunos residentes en Europa no pudieron llegar en función de las distancias, la convocatoria ameritó viajes desde todo el interior de Argentina, e incluso desde Chile y Brasil, como el caso de Michel Rullier que tomó tres vuelos seguidos para conectar Joao Pesoa con su Comodoro natal y poder reencontrarse con las "chicas" del Normal que lo acompañaron durante los 5 años de formación secundaria.
Así, mientras cada división mantuvo sus propios encuentros y recuerdos, toda la promoción compartió tres eventos generales, de los que el primero había sido una misa el sábado para recordar a aquellos que se adelantaron en la partida, y un almuerzo el domingo que se extendió hasta entrada la tarde compartiendo recuerdos, fotos y anécdotas entre aquellos que se siguen viendo a diario y esos otros que habían dejado de ver medio siglo antes pero que bastó reconocerse en las miradas para volver a ser adolescentes otra vez, incluso desde el gesto de eterno celular en mano para poder registrar todo en fotos, y de paso mostrar la de los nietos.
Pero más allá del reencuentro, que los había mantenido emocionados durante las 72 horas previas, el grupo que había coincidido en las aulas durante la primera mitad de la década del 60 encontró ayer otra manera de coincidir, esta vez en el afecto y sobre todo en la gratitud y el reconocimiento al histórico Colegio Nacional Normal Superior, Perito Francisco Pascasio Moreno.
Acompañados por sus ex profesores Vicenta "Porota" Díaz de Crespo, Carlos Otamendi, Raúl Martín y Marta Falicoff, el grupo se reunió ayer en el hall de ingreso escolar que les brindó una formación claramente superior, como lo había podido comprobar en su momento Peña, el profesor de lengua y Literatura que jubilado en la época recorrió las universidades del país para comprobar el rendimiento del alumnado del Perito y corroborar que todos se ubicaban en los primeros lugares.
La importancia del colegio como puntal, junto al estudio y el esfuerzo personal, se conjugó en ese "todos somos lo que queríamos ser" que Medrano había dicho con orgullo, a sus compañeros y a los actuales alumnos del Perito que también participaron del acto, aunque seguramente estos últimos comprendan la dimensión real de lo expresado, y lo sentido, en un reencuentro propio, algunas décadas más adelante.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico