Bonadio procesó a Aníbal Fernández y a Juan Manzur

El ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández, procesado por el juez Claudio Bonadio en la causa por irregularidades y sobreprecios en el plan Qunita, rechazó ayer las acusaciones y dijo que los concursos se hicieron "quince días antes" de su asunción.

El juez federal Claudio Bonadio dispuso el procesamiento del ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y de los ex ministros de Salud, Juan Manzur y Daniel Gollán, por fraude, abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público.
Es en el marco de la causa que investiga irregularidades en el plan materno Qunita.
El juez mandó a trabar un embargo hasta cubrir la suma de 440 millones de pesos. Además, procesó a otros 20 imputados.
El ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández, procesado por el juez Claudio Bonadio en la causa por irregularidades y sobreprecios en el plan Qunita, rechazó ayer las acusaciones y dijo que los concursos se hicieron "quince días antes" de su asunción en el último cargo que ocupó durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
"No sabía nada del procesamiento, me acabo de enterar por un colega", afirmó Fernández en radio Del Plata, y agregó: "Todos los trámites se hicieron cuando yo no era jefe de Gabinete. Los concursos se hicieron 15 días antes de que yo asumiera". Tanto él como el entonces ministro de Salud y actual gobernador de Tucumán, Juan Manzur, están siendo investigados por irregularidades en la licitación del plan Qunita, de reparto de kits a embarazadas.
Al respecto, el ex jefe de Gabinete dijo que se trataba de "un programa muy bueno" que "le permitía satisfacer las necesidades básicas a las familias" y pidió declarar lo antes posible ante el juez: "Quiero declarar porque no tengo por qué ocultar nada".
Consultado sobre la particularidad de que el juez que lo procesó sea Bonadio, que acumula una llamativa serie de fallos contra el anterior gobierno en los últimos dos meses, Fernández afirmó: "No voy a ser de los que hablan mal de los jueces, voy a discutirlo en el ámbito apropiado".
"No tengo más remedio que confiar en la Justicia", remarcó el ex funcionario, y agregó: "Si Bonadio entiende que esto es así tengo que creer que fue de buena fe". Incluso afirmó que si el magistrado "cree que es necesario hacer el embargo, está bien". "El embargo no me preocupa, no me asusta", aseguró, y subrayó: "No tengo ninguna duda de que la otra apelación me va a dar la razón".
Las licitaciones para el plan Qunita empezaron con la gestión de Manzur y terminaron con la de su sucesor, Daniel Gollán, pero la conclusión de los trámites lleva la firma del ex jefe de Gabinete.

"SE MONTO UN
NEGOCIADO"
La legisladora porteña Graciela Ocaña consideró ayer "escandalosa" y "una verdadera vergüenza" la implementación del Plan Qunita y sostuvo que se trató de "un negociado enorme que se montó sobre una buena idea".
"Fue una verdadera vergüenza en la que intervinieron altos funcionarios en el armado y, después, en el pago", aseveró la diputada por Confianza Pública en declaraciones formuladas a Radio La Red, luego de que se conociera el procesamiento de 23 imputados en el expediente que investiga presuntas irregularidades y sobreprecios.
Ocaña, denunciante en esa causa, afirmó que no sabe "quién dio la orden", pero sí que "todo el mundo conocía que esto tenía sobreprecios y que era un negociado".
"Esto se pergeñó desde lo más alto de la Casa Rosada, que dio orden de armar así la licitación, y sectores de La Cámpora han tenido intervención en esto", disparó la diputada porteña en la entrevista que concedió esta mañana.
"Se trató de una buena idea, porque todos podemos coincidir que es bueno que se dé a los chicos más humildes la posibilidad de tener un ajuar, pero lo que no se puede admitir es que, sobre esta idea buena, se haya montado un negociado enorme", aseveró la legisladora y denunciante en la causa.

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