Buscan por el asalto de una panadería a un condenado en libertad condicional

La Brigada de Investigaciones realizó el sábado por la tarde diversos allanamientos en busca de los dos principales sospechosos del robo a una panadería ocurrido el jueves a la noche en el barrio Abel Amaya. Con la orden del juez Jorge Odorisio, se detuvo a Fernando Ezequiel Guichapani, se secuestró una pistola, y quedó pendiente la captura del hermano del detenido. Es Leandro Nicolás Guichapani, un joven que fue condenado en diciembre de 2014 a cuatro años y diez meses de cumplimiento efectivo en un juicio abreviado, pena que todavía no terminó de cumplir.

Leandro Nicolás Guichapani está en libertad condicional, beneficio que le dictó el juez de ejecución por haber cumplido ya parte de la pena que le impusieron en diciembre de 2014, por un total de cuatro años y diez meses de cumplimiento efectivo.

Sin embargo, según pudo averiguar El Patagónico, desde hace tres días tiene un pedido de captura vigente por parte del juez Jorge Odorisio al ser considerado sospechoso -junto a su hermano Fernando Ezequiel Guichapani- de haber cometido un asalto el jueves a las 22:45 en Lisandro de la Torre al 3.500.

Por el asalto, la Brigada de Investigaciones al mando de los comisarios Eduardo Chemin y Pablo Lobos avanzó en el análisis y registro de cámaras de seguridad y allanó cuatro domicilios. Dos requisas fueron con resultados negativos en calle Laferrere 2.790 de las 232 Viviendas del Ceferino Namuncurá y en la casa de la novia de uno de los sospechosos en Alsina y San Martín.

Mientras, en calle Ostoich y Valdéz donde reside un joven identificado como Francisco Duarte se encontró una pistola 11,25 y municiones y en la Calle 557, número 2210 del barrio San Cayetano, se detuvo a Fernando Ezequiel Guichapani (23), se incautó una planta de marihuana, teléfonos y elementos de corte. Y quedó pendiente la captura del hermano del detenido, Leandro Nicolás Guichapani.

Este último, siendo menor de edad, acumuló en sus antecedentes ocho legajos de investigación, la mayoría por delitos contra la propiedad, robos agravados por el uso de arma sin aptitud comprobada de disparo y portaciones de armas de fuego. En mayo de 2013 la juez penal Margarita Pfister le homologó un acuerdo abreviado entre el fiscal general, Juan Carlos Caperochipi, y la defensora pública, Matilde Cerezo, y la asesora de Menores, Claudia Torrecillas.

Debía pasar 14 meses bajo tratamiento en el Centro de Orientación Socioeducativa (COSE). Ese era el acuerdo, pero a principios de 2014 fue detenido como sospechoso de un asalto a una mujer de 60 años en el barrio Roca y con objetos robados en una casa del barrio Saavedra. El mismo se había hecho tristemente célebre cuando el 1 de febrero del 2013 intentó robar con una maza y un revólver en una joyería de la calle Francia casi San Martín.

Fue condenado a tres años de cumplimiento efectivo por el nuevo robo ya con 18 años cumplidos. Sin embargo, al poco tiempo volvió a ser noticia por las fugas que protagonizó. La primera fue de desde la Seccional Séptima, el 27 de mayo. Esa madrugada se escapó junto a otros tres reos procesados por asaltos.

Luego de ser recapturado en medio de un asalto a una familia del Stella Maris, fue trasladado a la Comisaría Mosconi, y se volvió a escapar el 12 de setiembre del 2014 junto a otro asaltante, David Arredondo. Tres días después fueron sorprendidos por la Brigada en una vivienda de la calle Jorge Reyes del Abel Amaya propiedad de Daniel Rúa, en donde se escondían.

PROFUGO

Luego de su recaptura, Nicolás Guichapani reconoció que mientras se encontraba prófugo participó de dos robos agravados. De esa manera, el juez Miguel Angel Caviglia, homologó el acuerdo entre la parte acusadora que representó el fiscal general Juan Carlos Caperochipi y el abogado particular del imputado, Guillermo Iglesias.

La pena impuesta a Guichapani se acordó en 4 años y 10 meses, por un asalto en el barrio Ciudadela y otro también con arma en el Stella Maris. Así se le unificó la pena con la de tres años que ya venía cumpliendo.

Ahora Guichapani, otra vez está prófugo de la Justicia como sospechoso de un nuevo asalto.

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