Buscar la felicidad en cualquier otra parte

Florencia Dopazo y Baldomero Greguoli, es una pareja de jóvenes que desilusionados con su vida, tomaron a su perro Sheng Long y emprendieron un viaje sin fecha de vuelta. La aventura implicó un proceso de reflexión y autodescubrimiento que fue plasmado en un blog.

Florencia Y Baldomero Bloggeros

¿Quién no dijo alguna vez tras un día difícil: "quiero renunciar a todo e irme"? Bueno, eso fue exactamente lo que les pasó a Florencia Dopazo de 26 años y a Baldomero Greguoli de 25. "Siempre 'Baldo' y yo soñamos con viajar. Pero era una de esas cosas que uno las nombra como muy lejanas. No estábamos contentos con nuestras rutinas, con vivir en la vorágine que implica Capital Federal", explica Florencia a Viajes & Turismo.
Es así como armaron una alcancía y prometieron que ese mismo día del año siguiente se irían de viaje. En octubre del 2015 la decisión estaba tomada. "Los dos teníamos trabajos buenos y todas las comodidades que uno cree necesita para ser feliz. Pero la verdad es que sentíamos que algo nos faltaba", cuenta.
"Queríamos ir a cualquier otra parte lejos de Buenos Aires. Nuestro sueño es conocer el mundo entero. Pero los dos teníamos ganas de empezar conociendo nuestro propio país. Y obviamente, como muchos, anhelábamos la mítica ruta 40", asegura.
Cada uno con sus expectativas a cuestas, Florencia asegura haber "desarmado" su vida para poder rearmarla en el viaje. Lo cierto es, como detalla en el blog, que el oficio de periodista no era lo que esperaba y no quería abandonar su hábito de escritura. En cualquierotraparte.com los dos dejaron un rico registro de toda la travesía, que no solo sirve como guía de consejos sobre dónde ir y qué hacer, sino que explora las vivencias, los miedos, los problemas y las alegrías de todo este viaje interno.
"Todo viaje, además de un movimiento que se hace de un punto a otro, es un movimiento en el interior del viajero", reflexiona Florencia.
Otro detalle no menos importante es el protagonista de muchas de sus historias: Sheng Long, su perro, al que sin dudar lo incluyeron, sin importar lo difícil que resultó en algunas circunstancias viajar con una mascota.
El 7 de mayo de este año finalmente llegaron a La Quiaca y completaron su travesía. "Avanzamos en nuestros objetivos porque nos conocemos más, sabemos qué queremos y qué no, detectamos qué eran esos detalles de nuestra vida anterior al viaje que hacían que no termináramos de estar felices", pero a su vez admiten que el proceso sigue porque "volver es una parte muy difícil del irse. Y ahora estamos justo en ese momento. Es raro volver de un viaje tan largo justamente porque uno se siente distinto, pero el lugar al que vuelve no está distinto. Y ahí, en tratar de encajar en algún lado, es donde creo está lo más difícil de volver".
"Nuestro sueño es encontrar una forma de ganarnos la vida mientras nos movemos. Por eso, nuestro blog es muy importante para nosotros y le dedicamos mucho tiempo y dedicación. Además, vendemos postales que hacemos con las fotos que sacamos durante toda la ruta 40", detallan.
Si bien llegaron a destino, ya están planeando su nueva aventura. "¡Sigue el blog y siguen los viajes! Después de terminar de hacer la ruta 40 volvimos a Buenos Aires a reencontrarnos con nuestras familias y amigos. Ahora estamos en Bariloche. Nos quedamos enamorados de la Patagonia y decidimos instalarnos acá para darle forma a nuestro próximo viaje".

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