"Cachito" Cárdenas, más que un personaje, un campeón de la vida

A los 19 años participó de su primera carrera incentivado por su mamá María Uverrinda y no paró nunca más. El mes que viene, el club Próspero Palazzo del cuál es hincha fanático, hará una competencia atlética en su nombre. A los 46 años confiesa: "corro por los que no están. Es mi cable a tierra".

Desde su nacimiento, la vida de Ander Oscar Cárdenas –más conocido como 'Cachito'- fue una superación constante. Nació con hidrocefalia en el año 1970 y fue intervenido en Comodoro Rivadavia. Mediante una cirugía se le colocó una válvula y la operación fue un éxito. Es el menor de cinco hermanos, y de muy chico aprendió a querer al "Aguilucho". Se crió en el barrio de zona norte, y fue su mamá María Uverrinda la que lo incentivó a correr cuando él tenía 19 años. Una competencia en el barrio fue el puntapié, y "Cachito" corrió.
"No sé si voy a llegar, pero lo voy a intentar", le dijo a su mamá que falleció en 2009, por un problema cardiovascular, y desde ese momento ya no fue el mismo.
Sus inicios en el atletismo fueron de la mano de Daniela Escalante y siempre representó al club Próspero Palazzo, que ahora con la presidencia de Jorge Aparicio encararon un homenaje que se realizará el mes que viene.
La prueba se disputará por las calles del barrio, saliendo del club, y sobre dos distancias. La prueba será el domingo 27 de noviembre, y "Cachito" admite que no se lo esperaba. "Tengo 46 años y vengo corriendo desde el año 89. A los 19 empecé a correr y ahora represento a Indalo Corre donde está Florencia Bustamante", comenta mientras le pone el segundo sobre de azúcar al cortado en una confitería en el centro de la ciudad.
La gran novedad fue notificada por el presidente de Palazzo, quien le hizo una broma al comunicárselo. "Venite a las 20:30 horas al club que tengo que hablar algo con vos, me dijo. Cuando fui a charlar, me dijo que tenía una mala noticia y una buena. La mala es que te tengo que expulsar de la cancha porque le dijiste de todo a los jugadores. Yo no lo podía creer, pero se empezó a reír enseguida. Te queremos hacer un homenaje, vamos a organizar una carrera en el mes de noviembre. No lo podía creer. Nunca me hicieron un homenaje", acota el atleta que no le gusta que le digan discapacitado. Esa palabra no está en su vocabulario. "Nosotros somos chicos especiales. No somos discapacitados. No me gusta esa palabra cuando la gente habla así. Somos especiales, con problemitas", acota mirando fijo a los ojos.
Para "Cachito" es un orgullo correr y representar a su club, como así también a su ciudad que lo respeta y le brinda cariño al verlo entrenar por las calles. "La verdad que no me esperaba esto, pero es algo muy lindo como cuando me tocó representar a mi ciudad en las olimpiadas especiales en Mar del Plata, y prendí la antorcha. Eso fue en el año 98. Logré un puesto 24, y me acuerdo que el campeón viajaba a México", acota y da más detalles de lo que fue una experiencia única para él. "Bailé con Adriana Aguirre, no me lo esperaba. Estaba Valeria Masa y Patricia Sosa esa vez. Casi me quemo el pelo con la antorcha", afirma y larga una carcajada.
Su mamá marcó su camino. Supo criarlo con mucho amor, y le enseño que todo se debe hacer con el corazón, y por eso hoy la extraña. El último día de la madre fue difícil para "Cachito", quien sigue por ella y por los que ya no están. "El día de la carrera voy a llevar una remera con la foto de mi mamá, y una frase que dice: 'juntos a la par'. Ella está siempre", afirma.
El atletismo lo saca de todo. Sentir el aire en la cara lo hace invencible, y siente libertad. "Correr me hace bien. Es mi cable a tierra. Cuando la gente te alienta es impresionante. Una vez gané con trampa una carrera de 21 Km de Diadema al estadio. Me subí a una camioneta de tránsito y me dejaron unos kilómetros más adelante. Nadie entendía nada", recuerda.
En su mano izquierda cuando participa de las carreras lleva un cronómetro, pero también lleva su camiseta de Palazzo. Todos lo verán sonreír y emocionarse al llegar a la meta, y siempre con el dedo índice apuntando al cielo en honor a sus padres, que lo siguen acompañando en cada paso.

AMOR POR LOS COLORES ROJO Y NEGRO
"Cachito" va a la cancha siempre para ver al club de sus amores. No importa si Palazzo juega de visitante. El es un hincha reconocido, y entra para alentar. Nunca tuvo problemas, o casi nunca. Una vez, hinchas de Ferro le pegaron, pero para él eso es un mal recuerdo. "Para ver a Palazzo viaje a Gaiman una vez, y también a Puerto Madryn. Esos viajes siempre me acuerdo. Fueron experiencias únicas", acota 'Cachito', quien no tiene problemas en decir que una vez vistió los colores de Ciudadela.
"Fue en un amistoso. Para mí fue tremendo jugar en contra de Palazzo. Yo era muy chico, y no me dejaban anotar en Palazzo porque decían que no me podía golpear. Y surgió la chance de jugar en Ciudadela, pero era chico yo", reconoce aunque todos saben que el "Aguilucho" forma parte de su vida. Tiene medio corazón rojo y negro, pero la otra mitad es "azul y oro". Tuvo la posibilidad de visitar La Bombonera, y se sacó muchas fotos que compartió en su cuenta de Facebook.
De su pasión por el fútbol y Palazzo surgió también el amor por el periodismo. Ha trabajado en diferentes radios de la ciudad, donde ha logrado sumar otro hobbie que lo entretiene como es 'pasar música'.
"Hice la escuela de adultos en el 91, y la secundaria en la escuela de nivel medio 155 que está en Palazzo. Me recibí hace 15 años, pero terminé. En la FM 100.5 Paraíso Tropical hice un programa de lunes a viernes de 18 a 20 horas en Palazzo. Me dieron un espacio. Me encanta el periodismo, me encanta. Yo hice un curso: periodismo con discapacidad, pero no te pagan. Tengo el diploma. Hay radios que no te dejan trabajar por temor a que me pase algo", reconoció.
Muchos dirán que es un personaje de Comodoro Rivadavia, pero sin dudas que todo aquel que tiene la posibilidad de hablar con él comprueba que es mucho más que eso. Es un campeón de la vida.

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