Caleta Olivia permanecía anoche sitiada y se aguardaba la llegada de gendarmes

Poco antes del mediodía de ayer, mientras miles de camiones y cientos de colectivos permanecían inmovilizados por el piquete más duro que recuerde la historia de la ciudad, el intendente Facundo Prades era insultado y posteriormente agredido por trabajadores de cooperativas cuando les dijo que la comuna no disponía de fondos para pagarles las prestaciones de servicios y sólo podría ofrecerles ayuda social.

Caleta Olivia (agencia)
El jefe comunal, junto a algunos miembros de su gabinete y tres concejales de su entorno, acudió a las 10:45 hasta la rotonda ubicada frente a la playa de tanques petroleros de Termap, epicentro de la protesta que comenzó a mediodía del lunes la que no sólo sitió a esta ciudad sino que también cortó la comunicación terrestre con otras localidades del sur del país.
Por si esto fuera poco, ayer también estalló otra protesta de trabajadores de DLS que cortaron la ruta 12 para la flota de vehículos de empresas petroleras, exigiendo actividad laboral plena ya que los mantienen "stand by" en sus domicilios, con reducción de sueldos.
En medio de este caos social y laboral, a mediodía se reflejó el paro nacional de la CTA Autónoma con una marcha de 400 afiliados a ATE y ADOSAC (docentes), la que sólo pudo desplazarse por la avenida Independencia ya que una mano de otra vía céntrica, la avenida San Martín, estaba bloqueada por decenas de camiones que permanecían varados desde el día anterior por el piquete plantado en Termap.

DIO LA CARA PERO
NO APORTO SOLUCIONES
En medio del clima de hostilidad, Prades trató de explicar a los trabajadores de cooperativas y de planes sociales, que en esos momentos no superaban los 200, la imposibilidad de pagarles a la brevedad las prestaciones que se les adeudan del mes de febrero (y ya se vencen las de marzo) porque no se disponían de fondos suficientes ya que el Gobierno provincial no envía las partidas para hacer frente a este tipo de compromisos.
Para colmo, el paro de los municipales de planta permanente, a los que se les adeuda el 17% de los sueldos de febrero, dejó inactivo el sector de Rentas y por lo tanto tampoco hay recursos propios.
El intendente trató de calmar los ánimos diciendo que como medida paliativa, les podría ayudar con alimentos e incluso hablar con los propietarios de los inmuebles que alquilan para que contemplen cada situación.
Esto exasperó al grupo de manifestantes que lo abuchearon y lo insultaron, gritándole incluso frase irónicas de contenido político como "esto es el Cambio que nos prometiste" en clara alusión que él ganó las elecciones insertando su nombre en las boletas de sectores que adhirieron a la coalición Cambiemos de Mauricio Macri.
"Atorrante", "sinvergüenza" y "mentiroso" fueron algunas de las lacerantes acusaciones, pero además una mujer se acercó con su pequeño hijo para enrostrarle que no tenía dinero para darle de comer.

INSULTOS Y PIEDRAS
Otra joven que es una de las principales voceras del grupo, Fabiola Chávez, le propuso que al menos pagara la prestaciones a la gente que estaban en el piquete (alrededor de 200 de un total 3.000 de cooperativas y planes sociales), pero la respuesta fue la misma: no hay fondos.
A partir de ese momento el intercambio de posturas se hizo confuso y Prades decidió retirarse del lugar, flanqueado por sus colaboradores, mientras recibía fuertes insultos de los manifestantes.
Caminó unos 50 metros hasta un auto que lo esperaba en la mano de la avenida República, pero fue seguido por no más de diez manifestantes entre ellos varias mujeres que golpearon el auto a puñetazos.
El jefe comunal descendió, como si quisiera reparar la situación, y alguien lo empujó por lo cual sus colaboradores rápidamente le ordenaron que volviera a subir a auto y fue en ese momento en que comenzaron a arrojarle piedras al vehículo que se alejó raudamente del lugar.
Más tarde, en la rotonda se hicieron presentes parte de los dirigentes y afiliados de ATE y ADOSAC, quienes transmitieron su solidaridad a los cooperativistas.

SEGUIA EL BLOQUEO Y SE
AGUARDA A GENDARMES
Muchos camioneros esperaban desde hace dos días poder pasar Caleta Olivia en uno y otro sentido ya que si bien la ruta se había abierto el martes a las 19, sólo fue por quince minutos, lapso insuficiente para descomprimir un total de casi quince kilómetros de tráfico pesado.
La fila más extensa iba en dirección a Comodoro Rivadavia, en tanto que hacia la zona urbana había tres ramificaciones, una de las cuales bloqueaba a avenidas céntricas y otra la zona costanera.
Además, al menos hasta el cierre de esta edición, solo hubo una apertura de otros quince minutos a partir de las 18 y, cuando se anuló, se produjo un descomunal sonido de bocinas de camioneros que continuaron bloqueados.
A todo esto, ya era vox pópuli que en base a requerimiento de Juzgado Federal de esta ciudad, el Ministerio de Seguridad de la Nación habría dispuesto la llegada de efectivos anti motines de la Gendarmería Nacional, con expresas órdenes de liberar la ruta.

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