Cansado del hostigamiento de familiares y de vecinos decidió prender fuego su casa

Francisco Nahuel Pacheco, de 79 años, tomó la decisión de prender fuego la vivienda en la que residía. Sostuvo que lo hizo por el hostigamiento que sufría de familiares y por parte de algunos vecinos. Al lugar tuvo que acudir personal de Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y policías de la Seccional Segunda. No se registraron heridos.

Francisco Nahuel Pacheco vive hace más de 45 años en el barrio Balcón del Paraíso. Sin embargo, ayer tomó una drástica decisión y prendió fuego su casa, como él mismo luego lo confesaría, quedando así prácticamente en la calle.
Según pudo confirmar El Patagónico en el lugar del incidente, el fuego se inició en un placard y en unos pocos minutos tomó todo a su paso, tiñendo de negro la precaria vivienda amarilla que se encontraba a unos metros de la Asociación Vecinal.
Mientras las llamas consumían lo poco que quedaba de la vivienda, al lugar llegaron dos unidades del Cuartel Central de Bomberos Voluntarios, un equipo de Defensa Civil y personal policial de la Seccional Segunda.
A esa hora, con un bolsón en la mano y acompañado de vecinos, Francisco estaba sentado sobre el guardrail que delimita esa angosta y corta calle, que representa la avenida principal de un pequeño barrio que creció hacia los altos del cerro Chenque.
Al hombre de 79 años se lo veía tranquilo pese a la decisión que había tomado. Es que según contó a este diario está cansado de ser extorsionado y acosado, tanto por algunos familiares que se querían quedar con la casa, como por algunos vecinos.
"Yo la quemé, para qué voy a mentir. Así no queda para nadie. Ya me estaban haciendo los papeles de muerto, pero que me lleven preso, que hagan todo lo que quieran, ahora puede ser que me deje tranquilo la familia", señaló a El Patagónico al contar sus penurias.

ARDUO TRABAJO EN LAS ALTURAS

El incendio se inició alrededor de las 13, en un placard donde había documentación y la ropa del dueño. El fuego se propagó a todos los rincones, generando una gran humareda que fue advertida por vecinos, quienes no dudaron y dieron aviso a la policía.
Al lugar enseguida llegó un hijo del propietario, quien pensó que su padre estaba en el interior y rompió con su mano un vidrio para tratar de ingresar a la vivienda. El saldo fue un profundo corte en su brazo derecho. Luego recriminó a su padre ante todos los presentes.
El panorama era devastador en la zona alta del Balcón del Paraíso. Mientras la casa ardía, algunos vecinos miraban la escena y los bomberos intentaban subir abriendo paso por donde se podía.
Más de media hora resistió el fuego, hasta que finalmente pudo ser controlado. Para entonces ya no se veía la humareda blanca desde el Centro.
Una de las vecinas, Sandra, contó con resignación lo difícil que es vivir en esa barriada. "Esta jodido vivir en el barrio, no tenemos paz, lo que le pasó a él le puede pasar a cualquiera. Pero uno solo pretende vivir tranquilo y en paz, realmente es muy injusto lo que le pasó, que tenga que hacer esto porque está muy cansado", dijo la mujer.
Personas que conocen a Pacheco contaron en que el hombre construyó su casa a fuerza de trabajo, que crió solo a sus cuatro hijos y que ahora el destino le jugó esta mala pasada, con gente que lo hostiga, mientras el barrio sigue creciendo por la venta ilegal de tierras según denunciaron.
Según se informó ayer por la tarde el hombre fue trasladado al gimnasio municipal 3 donde se le iba a brindar un techo para que pueda seguir viviendo, tras haber tomado esta dura decisión.

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