Caos en la terminal por la puesta en vigencia de la tarjeta SUBE

Más de 800 personas llegaron a la terminal de transporte de larga distancia, donde en una oficina se gestiona la activación de la tarjeta SUBE ante la finalización de la posibilidad de la carga de la Tarjeta Monedero. El caos se hizo evidente luego de unas horas, extendiéndose hasta después del mediodía y poniendo al descubierto las fallas de comunicación que existen en torno a la implementación del sistema. El subsecretario de Control Operativo, Mariano Lamberti, enfrentó reclamos de los más diversos.

Molestias, cansancio, enojo y hasta algunas lágrimas se vieron ayer en la terminal de transporte de larga distancia de Comodoro Rivadavia, donde funciona la delegación de la Subsecretaría de Transporte de Chubut y la oficina para la activación de la Tarjeta Sube del Municipio.
El cierre inminente de los puestos de cargas de la Tarjeta Monedero fue el disparador de una confusión que expuso la improvisación en la implementación del sistema, principalmente en torno a la comunicación y a los pasos que se deben dar para activar la tarjeta electrónica.
Todo comenzó temprano, cerca de las 8, cuando decenas de estudiantes beneficiarios del Transporte Educativo Gratuito (TEG), y jubilados que acceden al boleto gratuito comenzaron a llegar a la terminal para tratar de gestionar la activación de la tarjeta, acceder al plástico o terminar el trámite que empezaron hace días.
Minutos después ya eran cientos, con largas filas y un desconcierto ante la información que daban en una y otra oficina para realizar el trámite, el cual luego se sabría que incluía tres pasos en ambas dependencias, dependiendo también del estado de cada gestión.
La situación se desbordó, lo que llevó a que incluso el secretario de Control Operativo, Mariano Lamberti, se hiciera presente para dar explicaciones en cada uno de los casos. Mientras tanto, se decidió habilitar tres filas: una para la entrega del plástico, otra para la activación en la oficina del SUBE y una tercera en la delegación para quienes debían ser ingresados a los listados que la Subsecretaría de Transporte debería tener.

MUCHOS PROBLEMAS, POCAS SOLUCIONES
Luego del mediodía la situación estaba más controlada, pero lejos de terminarse el caos aún continuaba, principalmente porque muchos jubilados acusaban el cansancio y problemas de salud. También había varias madres con hijos pequeños más que impacientes.
Este fue el caso de María Rodríguez, quien quería saber si la tarjeta de sus otros hijos en edad escolar estaba habilitada. “Solo quiero saber si está habilitada; no están dejando subir a nadie (a la oficina de SUBE) y quieren que hagamos la fila, pero solo queremos saber eso porque en los primeros días no estuvo habilitada", le contó la mujer a El Patagónico.
Por su parte Amalia Guaimas, quien llegó desde el barrio San Martín, estaba desde las 9 con la intención de habilitar la tarjeta luego de que fuera citada por la misma oficina. La mujer explicó que en su caso ya obtuvo la tarjeta y luego debió llevar las fotocopias de la documentación para ingresar al listado de Provincia, por lo que ahora espera poder activar la tarjeta el 10 de agosto, cuando tiene turno nuevamente. “Estoy desde temprano. La gente está toda perdida; unos dicen una cosa; otros dicen otra", se quejó.
Diferente fue la situación que vivió Edith Soto. En su caso llegó del barrio Ceferino porque pese a que realizó todo el trámite, aún no recibió la carga de los pasajes. “Ya hice todo el trámite. Supuestamente se cargaba mi tarjeta el 1 de julio. Presenté fotocopias, vine, la activé y subo al colectivo y tengo cero centavo. Entonces vine a ver porque vine el otro día y estaba lleno, y resulta que hoy me encuentro con lo mismo”, contó la mujer que estaba en la fila para retirar la tarjeta SUBE sin saber que en realidad debía hacer otra fila.

LA LARGA ESPERA
La situación se repitió a cada paso. Muchos buscaron respuestas, como quienes esperaban en la Delegación de Transporte. Ese fue el caso de Ana María, quien llegó desde la zona del Pietrobelli y esperaba que la atendieran. "Vine como a las 10; es muy lento. Primero tuve que esperar que me atiendan arriba, luego me dicen 'me olvidé de decirte que hagas las fotocopias y las lleves abajo’. Pero yo no sé por qué no tienen una fotocopiadora; hay una incompetencia total", repudió.
En tanto María Suárez, quien llegó desde Kilómetro 8, escuchaba. La mujer aseguró que en su caso retiró la tarjeta en su barrio y que le dijeron que la tenía que activar en la oficina de la terminal, desde donde la mandaron luego de una larga fila a la Delegación de Transporte. “Ahora tengo que volver arriba; es bastante complicado. Yo creía que era más fácil”, señaló.
Las dificultades en la activación de las tarjetas vienen desde hace días. Raquel Aybar, por ejemplo, contó que inició el trámite en el Gimnasio Municipal N° 2, pero ante las diferentes dificultades que tuvo, decidió tomarse todo un día para finalizar la gestión. “Es bien engorroso el tema. Vine tres veces y siempre estaba lleno de gente y me tenía que ir a trabajar, pero en un lado te dicen una cosa y en el otro, otra. Hay mucho descontrol porque todos te dicen algo diferente”, resumió la mujer que llegó desde el barrio Quirno Costa.
Por el momento desde el Municipio pidieron paciencia; tratar de informarse previamente a acudir a la Terminal y tener en cuenta que la carga del TEG y jubilados se realiza en forma automática para aquellos que ya utilizaron el sistema el mes pasado.
Además, ratificaron que no hay límites de tiempo para gestionar la tarjeta y se confirmó que continuará en funcionamiento el sistema Monedero hasta que el usuario se quede sin crédito, ya que a partir de ahora no se podrá volver a cargar.

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