Caos vehicular por desplazamiento del piquete de municipales al acceso norte

La ciudad del Gorosito fue ayer epicentro de otro descomunal bloqueo vehicular que se extendió por más de ocho horas debido a que casi dos centenares de trabajadores municipales que reclaman el pago del medio aguinaldo decidieron unificar los habituales y dispersos piquetes, trasladándose al acceso norte.

Caleta Olivia (agencia)
El estratégico corte de la Ruta 3, que también aisló al resto de las localidades santacruceñas y fueguinas, comenzó alrededor de las nueve de la mañana y se extendió hasta avanzada la tarde, en tanto anoche se esperaban novedades de la reunión que iba a mantener en Río Gallegos el intendente Facundo Prades con la gobernadora Alicia Kirchner, en lo que respecta al aporte de una ayuda financiera para hacer frente al compromiso salarial.
El bloqueo comenzó de manera regular, es decir con prohibición de paso para camiones y colectivos de media y larga distancia, sin restricciones a automotores livianos de particulares.
Las empresas de transporte de pasajeros de media distancia activaron el mecanismo de trasbordo de unidades y la explanada de la estación de servicio YPF que se encuentra en el acceso norte se transformó en una improvisada terminal.
Sin embargo, a partir del mediodía, algunos camineros, indignados, cruzaron sus pesadas unidades en la ruta y otros formaron una doble fila en la zona urbana, generándose de esta manera los contrapiquetes que incluso impedían el desplazamiento de ambulancias, las que tuvieron que utilizar el peligroso camino de tierra compactada que corre paralelo a la traza del acueducto, tal como hicieron otros automovilistas.

HARTAZGO EN
CAÑADON SECO
En razón que los piquetes de los municipales también afectaron durante los primeros días de la semana a la comunidad de Cañadón Seco (Ruta 12), la comisión de fomento de esa localidad convocó a reunión de integrantes del Consejo Comunal de Contingencia con la finalidad de adoptar medidas que permitan salvaguardar los derechos individuales de los vecinos ante "los permanentes cortes de que ya han llegado a un nivel de hartazgo total".
De hecho, el citado Consejo se declaró en "estado de alerta colectivo y movilización ante la inacción de la Justicia" y manifestó una "condena categórica e inapelable a la metodología de reclamo, independientemente de los argumentos que se utilicen" dado que quienes protagonizan los piquetes privan ilegítimamente de libertad a los vecinos de la pequeña localidad y los convierten en rehenes".
De igual manera se expresó un profundo malestar por el accionar personas vinculadas a otras entidades sindicales que realizan pintadas en espacios públicos de Cañadón "para dirimir sus cuestiones internas" en clara alusión a sectores del ámbito petrolero.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico