Caso Muñoz: fiscalía y querella piden de 12 a 20 años de prisión para los tres imputados

En la mañana de ayer se realizó la audiencia de alegatos en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia por el asesinato de Jorge Alfredo Muñoz. Los abogados defensores de los tres imputados, Brian Barría, Edgard Verón y Florencia Narváez, solicitaron la absolución, en tanto que la Fiscalía pidió 16 años para los dos primeros y 12 para la mujer. La querella reclamó 20 años para todos.

Caleta Olivia (agencia)
A las 9 comenzó a desarrollarse una nueva audiencia por el asesinato del adolescente de 17 años, quien dejó de existir el 4 de febrero de 2015 producto del violento ataque que sufrió por parte de una patota en el barrio Miramar.
Tras desarrollarse la reconstrucción del crimen durante la jornada del jueves, ayer tuvieron lugar los alegatos planteados en primer lugar por la querella que es asumida por Ismael Machuca.
El abogado realizó un relato de cómo ocurrieron los hechos a su parecer, dando cuenta de que el 1 de febrero de 2015 fue Barría (22) quien le propinó un golpe en la nuca a Muñoz con una botella, seguido por el ataque inmediato de Verón (19) y Narváez (19), quien a su vez amedrentaba a los amigos del adolescente para diluir la acción defensiva.
Tres botellazos, golpes de puño y patadas causaron la muerte de la víctima, quien agonizó durante tres días en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zonal de esta ciudad.
Además, Machuca dijo que los testigos coincidieron en señalar que los tres estuvieron presentes en el lugar y que le propinaron una alevosa golpiza a la víctima, seguida del robo de sus pertenencias.
Por todo ello, solicitó al Tribunal conformado por Cristina de los Angeles Lembeye, Juan Pablo Olivera y Laura Vallebella, que se imponga la pena de 20 años de prisión para la totalidad de los imputados.

"ELEMENTOS DE PRUEBA SUFICIENTES"
Por su parte, el fiscal Carlos Rearte coincidió en que Barría y Verón le propinaron a Muñoz golpes con botellas de cerveza y tanto patadas como puñetazos, mientras Narváez le arrojaba piedras a los amigos de la víctima para que no se acercaran.
Asimismo, consideró que existen elementos de prueba suficientes para ser encontrados claramente responsables de los hechos que se les imputan.
Rearte pidió que se impute a Barría y Verón el delito de coautores de homicidio en ocasión de robo y a Narváez el de partícipe necesario, teniendo en cuenta que tuvieron la clara intención de robarle un cajón de cerveza y elementos personales.
Por ello solicitó para Barría y Verón las penas de 16 años de prisión, mientras que para Narváez pidió la pena de 12 años.

LAS DEFENSAS
Los tres abogados defensores, Marcelo Palenque, Marcelo Quinteros y Alberto Luciani, coincidieron en solicitar la absolución de sus defendidos Verón, Barría y Narváez, respectivamente.
En primer término, Palenque dijo que si bien en principio Verón se hizo cargo del hecho, "no significa que haya confesado. Además, tampoco relató cómo se desarrollaron los hechos".
"Si se pretende hacer justicia, la condena de Verón no lo va a lograr", sostuvo.
Por su parte, Quinteros señaló que "todos los amigos de Muñoz salieron corriendo, tal como lo relató una de sus amigas; ninguno intentó ayudarlo".
En ese sentido, citó el testimonio de otro amigo de la víctima que señaló que "corrieron más de una cuadra sin parar", mientras golpeaban a la víctima.
Por ello, aseguró que su defendida "en ningún momento realizó alguna acción para impedir que los amigos lo defendieran" y que tampoco encontraron pertenencias de la víctima en la vivienda de Narváez.
A su turno, Luciani sostuvo que "ningún testigo señaló a Barría en el hecho, sino a una persona morocha de buzo rojo que podría ser cualquier otra".
"Tampoco hubo secuestros de elementos que lo vinculen con la causa. Si habían dudas antes de que se inicie el proceso, este juicio las aumentó", acotó.

"PIDO PERDON
A LA FAMILIA"
Cuando el Tribunal invitó a los imputados a hacer uso del derecho a expresar sus últimas palabras antes de la sentencia, solo accedió Florencia Narváez, quien cursa un embarazo de 16 semanas y sufre una afección respiratoria, por lo que durante la totalidad de las audiencias usó un barbijo.
Al sentarse frente a los jueces, la joven dijo que "le saqué el cajón de cervezas a Muñoz para que no le peguen más. No amenacé a los amigos para que no lo ayudaran. Ellos salieron corriendo porque quisieron".
Finalmente expresó: "pido perdón a la familia porque es muy dolorosa la pérdida de un hijo y por más que a nosotros nos condenen a ellos nadie les devuelve la vida de él".

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