Cautela entre los comerciantes locales por Precios Transparentes

Hace falta una herramienta que agilice y organice la información sobre tarjetas, formas de pago y aplicación del costo financiero total. Es la demanda que surgió en los primeros días de aplicación del nuevo sistema de ventas que instrumentó el gobierno de Macri.

Si bien los precios al contado bajaron, especialmente en los electrodomésticos, los comerciantes locales son cautos en relación a si el programa Precios Transparentes tendrá éxito o no. Un inconveniente que tendrán algunos es la forma de agilizar la información para cada variante de precio a través de algún software o herramienta.
"Consulte otros planes y ofertas especiales con el vendedor" es la inscripción que usó una tienda local para agrupar la variedad de precios en cuotas. En rigor, el gobierno nacional lanzó el plan Precios Transparentes que blanquea el costo financiero total en las compras con tarjeta de crédito y abre un abanico de precios finales.
"Inicialmente puede dar lugar a malos entendidos o a que haya gente que malinterprete la norma y de pronto aplique intereses mayores a los que corresponden, pero se va a acomodar rápidamente. La misma competencia debería nivelar para abajo", opinó César Herrada, integrante de la Cámara de Comercio de Comodoro.
Otro tema: "hay que armar algún programita para que, de acuerdo a la tarjeta del cliente y el plan de pagos que elija, pueda fijarse el costo total financiero y el monto de la cuenta. Así, conociendo la tasa de tal o cual tarjeta, se puede establecer el monto y el resto de la información", añadió Herrada.
Las grandes cadenas tienen software propio para todas sus sucursales en el país, en cambio en los comercios con estructuras más chicas tienen que ir pensando en esa inversión o buscar una alternativa como Excel. "No es imposible, pero llevará tiempo", apuntó.
El consumidor comodorense, explican vendedores de las principales cadenas de electrodomésticos en calle San Martín, tiene un fuerte interés en la financiación que puedan dar los locales. Esto es debido a que las tarjetas de crédito tienen mucho uso, por ejemplo para los supermercados, y así rompen el límite y se perjudican al hacer una compra más grande.
Seis de cada diez comodorenses usa alguna versión de la tarjeta Visa para sus créditos. Los precios varían de la siguiente forma para un lavarropas de ocho kilos: en enero costaba $10.500 y desde el 1 de febrero cuesta $9.229. Una opción en seis cuotas lo llevaría a $10.142 y en doce a $10.879.
Un curioso caso puede verse en una de las cadenas. Un smartphone de Samsung que cuesta hoy $6.800 al contado (efectivo, débito o incluso en tarjeta a un pago) tiene dos variantes en doce cuotas. Si va con tarjeta propia, más de 8.000 pesos final; si el comprador va un día con Ahora 12, le costará $7.785.
Con el ejemplo anterior, cada consumidor deberá adoptar la mejor estrategia para tener un producto a un mejor precio. O ir al contado en los casos que no le resulte oneroso, puesto que hay una rebaja de entre el 5 y el 15 por ciento en el comparativo enero y febrero.
Una heladera Gafa valía $12.000 hace un par de semanas, ahora figura a $10.500. Los planes la llevan a $11.640 en seis cuotas y a algo más de $12.000 en doce cuotas. Un Smart TV de 32 pulgadas pasó de $6.000 a $5.300 de contado, pero el precio final es 5.900 en seis cuotas y llega a $6.400 en doce.

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