Chiloe: iglesias, palafitos y tradiciones

La isla Grande de Chiloé es un deleite para los sentidos: los paisajes, la cultura y la gastronomía se conjugan para quedar impresos por siempre en el visitante.

Esther Medina, geóloga y viajera

El archipiélago de Chiloé se sitúa en la región centro-sur de Chile y se puede acceder vía marítima desde Pargua (80 km al sur de Puerto Montt), donde tras 30 minutos de navegación en ferry se llega al puerto norteño de Chacao. Otra opción es tomar un vuelo desde Puerto Montt a Castro, la capital isleña.
Recorrer la isla es sencillo, ya que hay una sola ruta principal que une las comunas más importantes de norte a sur, permitiéndonos disfrutar los maravillosos paisajes rurales y costeros salpicados con las pintorescas iglesias chilotas. El origen de estos coloridos templos de madera, patrimonio de la humanidad, se remonta a la época jesuítica en el siglo XVIII y en la actualidad se pueden encontrar más de 150 ejemplares, conformando uno de los mayores atractivos turísticos de la isla.
Los habitantes de Chiloé, en particular en las zonas rurales, nos sorprenderán por su gran hospitalidad. Son comunes las fiestas y celebraciones religiosas, donde se mezclan las antiguas tradiciones indígenas con las creencias cristianas. Es una buena oportunidad para degustar la gastronomía de la isla, basada principalmente en carnes, pescados y mariscos. Anímense a probar alguna de las delicias caseras típicas a base de papa como los chapaleles o el milcao, y si tienen suerte, quizás sean invitados a probar un rico curanto al hoyo, aderezado con cuentos y leyendas tradicionales.
De recuerdo se pueden llevar alguna artesanía local, son muy apreciados los tejidos en lana cruda de oveja y prácticamente todas las comunas tienen su propio mercado artesanal.
Si bien la lluvia es un elemento habitual del paisaje chilotense, es más probable disfrutar de días soleados en verano (de diciembre a marzo), y es durante esta temporada que se llevan a cabo la mayoría de las celebraciones y fiestas populares.

VISITAS RECOMENDADAS
Además de los paisajes naturales y las iglesias, Chiloé tiene otros muchos atractivos:
- Los fuertes de Ancud, con sus baterías de cañones, vestigios de la colonia española.
- Los típicos palafitos de Castro (casitas sobre el agua, sostenidas por postes de madera).
- El Parque Nacional de Chiloé, situado en el sector occidental de la isla, permite conocer a través de un sencillo recorrido la vegetación más típica de la región y terminar con una maravillosa vista hacia el océano Pacífico.

CURIOSIDADES
Chiloé significa en lengua mapuche "lugar de chelles", una especie de gaviotín blanco con cabeza negra muy común en las playas del archipiélago.
La isla mide 180 km de largo y 50 km de ancho, donde se cultivan hasta 400 variedades de papas, no en vano este alimento conforma la base de la mayoría de los platos locales.
En las zonas rurales aun se utiliza el sistema de "mingas", una especie de ayuda comunitaria donde ante el pedido puntual de un vecino (siembra, recolecciones, etc), el resto de la comuna debe ayudarlo a cambio de una buena comida y una fiesta al finalizar la tarea.
En la comuna de Chonchi, en el centro de la isla, se fabrica el curioso licor de oro, una bebida dorada a base de suero de leche, azafrán y limón, con alta graduación alcohólica. Es muy apreciado ya que solo es preparado por algunas personas originarias de este pueblo.


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