Ciertos medicamentos contra el reuma pueden dañar la visión

La Hidroxicloroquina es una droga antimalárica que también es comúnmente usada para tratar enfermedades reumatológicas como la artritis reumatoidea y el lupus. Muchos pacientes con estos padecimientos la precisan para mantener controlados los síntomas, y por lo tanto deben usarla en forma crónica durante muchos años o incluso toda la vida.

Es muy importante durante su uso realizar las visitas adecuadas al reumatólogo, quién debe programar las interconsultas pertinentes para las especialidades médicas que resultan esenciales para el monitoreo de la complicaciones que pueden aparecer relacionadas con el uso de la droga.
Las principales complicaciones asociadas a su uso afectan a los ojos, y la mayoría pueden detectarse con exámenes oftalmológicos específicos antes de que generen un daño grave y permanente en la visión.
Algunas de estas lesiones son reversibles y mejoran con el tiempo, mientras que otras lesiones, las que afectan principalmente a la retina que es la parte neurológica del ojo que se encarga de captar la información visual, son irreversibles y solo puede evitarse un daño importante con la detección temprana y la suspensión del tratamiento. Pero también es muy importante no suspender el tratamiento si no es estrictamente necesario, los daños que pueden surgir de la reactivación de las enfermedades reumatológicas puede ser muy importante e incluso riesgoso para la vida.
Un estudio de una de las revistas más prestigiosas de Estados Unidos asegura que sólo un poco más de la mitad de los pacientes tratados con Hidroxicloroquina realiza una apropiada evaluación para prevenir la toxicidad asociada al uso de la droga.
En general se recomienda que la evaluación precoz de toxicidad incluya un test subjetivo preferentemente un campo visual computarizado, y un examen objetivo que puede ser un SD-OCT (tomografía óptica computada de dominio espectral), una autofluorescencia o un electrorretinograma multifocal. Estos estudios requieren de equipamientos complejos y costosos, y solo deben ser indicados por un oftalmólogo siendo su interpretación territorio exclusivo del especialista.
Según este estudio, de 560 pacientes que asistieron al oftalmólogo para realizar las evaluaciones de detección temprana de toxicidad, sólo el 54,8% de los pacientes fueron evaluados correctamente, mientras que el 25,7% recibieron una evaluación insuficiente y en el 19,5% la evaluación fue inapropiada.
Dicho de otra forma casi la mitad de los pacientes en tratamiento activo con Hidroxicloroquina no fueron evaluados correctamente para pesquisar en forma temprana signos de toxicidad y de esta forma evitar los daños visuales que pudieron aparecer. Los médicos que realizaron las evaluaciones encontraron signos de toxicidad en 12 pacientes (1,6%).
No contamos en la Argentina con estadísticas que reflejen cómo es el control de los pacientes que se encuentran bajo esta medicación, seguramente es muy variable y condicionada al tipo de cobertura y lugar donde se atiende cada paciente.
En el Hospital Italiano de Buenos Aires, se cuenta con el equipamiento para realizar las evaluaciones y la Sección Retina del Servicio de Oftalmología cuenta con los profesionales aptos para indicar, realizar e interpretar los estudios necesarios.
Estos datos son importantes para generar conciencia tanto en la población general como en la comunidad científica, y de esta forma promover la correcta evaluación oftalmológica y prevenir el daño en la visión relacionado con un tratamiento muchas veces necesario para la salud integral de muchos pacientes.


Dr. David Diamint, MN 123465. Médico Oftalmólogo especialista en retina y vítreo, miembro de la sección retina del servicio de oftalmología del Hospital Italiano de Buenos Aires.

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