Cinco escuelas conviven en una por los daños que ocasionó el temporal

La Escuela 517, ubicada en Lisandro de La Torre y Juana Azurduy, por estos días alberga a la Escuela 183 y al Jardín 499 que funcionan a una cuadra en un edificio ubicado en la calle Tres Sargentos, una de las zonas más afectadas por el temporal. El establecimiento educativo previamente ya alojaba a la Escuela de Adultos N° 613 y a la N°302 de modalidad hospitalaria, por lo que hoy casi 700 chicos conviven en un mismo edificio. Los directivos aseguran que la convivencia es buena y como pueden se adaptan a esta realidad que les toca vivir.

De cerca de 100 alumnos en un mismo establecimiento, en el edificio de la Escuela 517 pasaron a aproximadamente 700 y de todas las edades. El temporal de fines de marzo e inicio de abril provocó estragos en el sector sur del barrio Juan XXIII y obligó a que los alumnos de la Escuela 183 y del Jardín 499 tuvieran que ser reubicados para continuar con el ciclo lectivo. Es que el edificio donde funcionaban ambas instituciones, sobre calle Tres Sargentos, sufrió las consecuencias del diluvio y recién la próxima semana podría ser habilitado.
Así, desde hace 22 días los 540 estudiantes de la 183 y los 91 infantes de la 499 asisten a clases en el edificio de la escuela de hipoacúsicos, que hoy cuenta con una matrícula de 32 alumnos y que contiene también a la Escuela de Adultos 613, y por las refacciones que se realizan en el Hospital Regional, a la Escuela 301 de modalidad hospitalaria.
Ana Villarroel, vicedirectora de este último establecimiento; Griselda Espósito, vicedirectora de la 517; Graciela Rodríguez, directora de la Escuela 499; Mercedes Cerda, vicedirectora de la Escuela 183, y Marina Curayan, su directora, aseguran que la convivencia es buena, en armonía, y se ven sorprendidas por lo que sucede con está atípica situación: cinco escuelas en un mismo edificio.
“Todo funciona armónicamente, estamos sorprendidas porque se trabaja bien. Pudimos darle ocho aulas a la Escuela 183 y dos aulas al Jardín 499. Pero se trabaja bien en armonía”, aseguró Espósito.

LA 183 ALTERNA SUS CURSOS

La Escuela 517 fue inaugurada en 2015, a 25 años de la creación de ese establecimiento educativo. La misma está ubicada en Lisandro de la Torre y Juana Azurduy, donde durante toda la jornada llegan alumnos de distintas edades para continuar con sus estudios.
Para que todo funcione de la mejor manera, por las secuelas que dejó el temporal la Escuela 183 alterna los turnos de sus estudiantes. Cerda explicó que se decidió darles prioridad a los alumnos de 3º y 6º grado, quienes están en la finalización de ciclo. De esta forma, asisten de lunes a viernes y el resto de los cursos intercalan los días en que deben asistir a la escuela.
“Es la terminación de ciclo, sobre todo 6º grado que es la finalización de la escuela Primaria y 3º es la finalización del primer ciclo. El resto de los cursos tienen clases en forma alternativa. Por ejemplo lunes y martes está 1º, el miércoles y jueves viene 2º, y así vamos alternando”, explicó.
Curayan, en tanto, admitió que está situación puede ser un tanto compleja para los estudiantes, pero es la única opción hasta que se habilite el edificio nuevamente. “Hay discontinuidad para los chicos, es volver a adaptarse. Hoy por ejemplo a los de 1º les costó adaptarse; ver si estaba la seño, lloraban, es como muy discontinuo y entonces ellos lo sienten”, explicó, agradeciendo de todas formas la buena predisposición que las autoridades de la Escuela 517 tuvieron para recibirlos.

EL JARDIN CONTINUA EL CICLO SIN INCONVENIENTES

En el Jardín 499, que inicialmente reinició sus clases en el Jardín 472 de Polonia y Kennedy, el panorama es diferente, ya que en el edificio de la calle Tres Sargentos también cuentan con dos salas y se turnan los cursos entre la mañana y la tarde, por lo que está situación casi pasa desapercibida.
“A nosotros nos ofrecieron dos salitas que son de jardín, que están preparadas, de estimulación. Tienen baño propio, piletas pequeñas y están adecuadas al trabajo en el jardín. Además nos dieron una cocina que usamos para preparar la leche y tareas docentes”, explicó Rodríguez. Y agregó: "los nenes están bien, extrañan su jardín, nosotros también, pero estamos pudiendo llevar adelante la propuesta”.
Por otra parte, para hacer más fácil el tránsito en el interior del establecimiento y a la vez poder brindar mayor seguridad y orden, se decidió que los estudiantes de primaria ingresen por el SUM y que los padres no entren al establecimiento. Los niños de jardín de Infantes en cambio se manejan por la puerta de Lisandro de la Torre e ingresan media hora más tarde.
La integración es tan buena que incluso decidieron compartir el acto por el 25 de Mayo, aunque en forma de invitados, ya que Supervisión decidió que las celebraciones oficiales se realicen por separado: jueves Primaria y mañana escuelas Especiales y de Nivel Inicial. De esta forma, en la Escuela 517 todos se adaptan a los cambios que obligó a realizar este temporal en una ciudad que aún está afectada.

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