Cinco gladiadores sueltos en la "capital del petróleo"

Los jugadores Federico Pizarro, Federico Fernández, Mariano Cánepa, Guido Ricobelli y Juan Pablo Fernández se encuentran en Comodoro Rivdavia disputando con sus equipos el Nacional A de hándbol, y ayer mantuvieron una entrevista exclusiva con El Patagónico. Hablaron de la actuación en los Juegos Olímpicos en Río 2016 en agosto pasado, de lo que genera el combinado albiceleste en el interior del país en el último tiempo, y de lo que es jugar de manera amateur y enfrentar a rivales que viven de este deporte.

El primero en llegar es Mariano Cánepa, jugador de Villa Ballester, acompañado por Analía Bahamonde, integrante de la Federación Chubutense de Balonmano, quien gestionó la posibilidad de una entrevista para El Patagónico con los "Gladiadores".
En pocos minutos se abre el ascensor y baja Federico Fernández al hall del hotel WAM donde se hospedan algunos equipos. Saluda y confirma que enseguida baja el resto. Lo que generan los jugadores de la selección argentina de hándbol es muy parecido a lo que ocurre con los ídolos. Ellos lo han corroborado una vez más desde el martes cuando arribaron a Comodoro Rivadavia.
Que estén en el sur de la provincia de Chubut los integrantes de la selección nacional argentina, que el pasado mes de agosto disputaron un gran torneo en los Juegos Olímpicos de Río 2016, es algo histórico para el deporte de la capital petrolera.
Luego de la foto, se sientan en dos sillones y comentan sus sensaciones de viajar por el interior de la Argentina, y de lo que viven al ser reconocidos no solo en el ambiente del balonmano.
"Ya hace un tiempo comenzamos a darnos cuenta lo que pasa en el interior cada vez que salimos de Buenos Aires, y allá también. Lo que fue el último Panamericano en Tecnópolis fue una muestra de lo que este equipo está generando, y no hablo solo de lo deportivo sino también a nivel mediático. Se vive algo en la gente que antes no veíamos, y más cuando salimos al interior. El cariño de la gente es espectacular, y por momentos nos sobrepasa", afirma Juan Pablo Fernández, quien reparte su tiempo entre el hándbol y un vivero familiar en la provincia de Buenos Aires.
A su derecha, sentado, y con lentes y una barba de hace tiempo, Guido Recobelli que quedó afuera de los Juegos en la última citación, apunta en ese sentido: "creo que formar parte de la selección conlleva una responsabilidad bastante importante porque aunque nos cuesta darnos cuenta, nosotros somos una imagen para los más chicos, y debemos cuidarnos de lo que decimos y de lo que hacemos dentro y fuera de la cancha, donde debemos prestarles atención y si se da la posibilidad dar un consejo para su carrera deportiva".
Federico Pizarro lleva su celular en la mano derecha, y tiene una remera San Antonio Spurs. Al hablar mueve el brazo y se le nota el tatuaje con los aros olímpicos de Río 2016 que llevará para siempre en la piel, y apunta "nos acostumbramos a enfrentar a jugadores que se dedican ciento por ciento y que vivían de esto. Es tomárselo de manera profesional. Yo tengo mi trabajo, pero gracias a Dios puedo acomodar los horarios para poder entrenar de manera profesional. Trataremos de seguir de la misma manera", explica el jugador que tiene en Buenos Aires un gimnasio de Cross Fit.
Por su parte, Federico Fernández, que tiene un local de ropa en Capital Federal y juega como extremo izquierdo en UN Luján, coincide con sus compañeros de selección al hablar sobre lo que generan Los Gladiadores en la gente, y en el publico que muchas veces no siguen el hándbol, pero le demuestran su afecto. "Cuando uno recién comienza es un poco chocante que la gente te busque y te pida autógrafos. Ahora ya lo vivimos con más normalidad, y el equipo argentino va siendo cada vez más reconocido. No sé qué tienen los gladiadores que transmiten algo con la gente, y ellos nos hacen notar cuando vamos al interior. Ese aprecio tratamos de retribuirlo", subrayó.

NACIONAL DE CLUBES EN EL SUR
Desde el martes y hasta el fin de semana se disputa en Comodoro Rivadavia en dos sedes diferentes el Nacional de Clubes tanto en damas como varones. De los cinco entrevistados por El Patagónico, cuatro juegan en la Universidad Nacional de Luján y el restante en Ballester.
Sobre el candidato al título, Juan Pablo Fernández que juega de central en UN Luján reconoce "somos favoritos, y nos hacemos cargo de eso, pero son partidos. Hemos perdido con Ward, hemos perdido con Ballester, y venimos de perder en el Metropolitano también", aclara. Y apoya su postura al afirmar que "eso significa que la figura no significa nada, hoy cualquier equipo le puede ganar a otro. Creo que ya no deberíamos hablar de sorpresa por cómo se ha desarrollado el hándbol en este último tiempo. El nivel es muy parejo, y si no jugas al cien por ciento te puede ir mal frente a cualquiera".

LA FRUTILLA DEL POSTRE
En los Juegos Olímpicos de Río 2016, Argentina integró el Grupo A junto a Francia, Croacia, Túnez, Qatar y Dinamarca. Significó la segunda participación en una cita olímpica para el hándbol masculino Albiceleste, luego de jugar en Londres 2012, y quedaron al margen de la competencia al perder con Qatar, actual subcampeón, pero lo que lograron fue inédito.
"Lo que pasó en agosto es un poco la frutilla del postre en la carrera de cada uno. Todos estuvimos en un juego olímpico y es una experiencia inolvidable. Es el tope en la carrera de cada uno", apunta Juan Pablo Fernández.
Por su parte, el extremo izquierdo Guido Ricobelli que no le tocó estar en este juego olímpico, pero si en el anterior en Londres 2012 admite que los chicos lo hacen sentir parte del proceso. "Esto es algo muy amateur, donde cada uno tiene su negocio y no vive de esto, es siempre algo de dimensiones gigantes porque terminas jugando con gente de altísimo nivel, que entrena todo el día y vive de esto. Uno no tiene la posibilidad de hacerlo al cien por ciento, y es una alegría poder llegar hasta donde llegamos en un juego olímpico".
Federico Fernández busca reforzar el concepto que dio su hermano, y refuerza la idea. "Creo que cuando decimos la frutilla del postre tiene que ver con que los ciclos olímpicos son de cuatro años, y se piensa en eso. No sabemos qué va a pasar en 2020, y apuntamos a eso. Ahora empezará otro ciclo olímpico, con mundiales en el medio, y lo más importante será en el 2019 clasificar en Lima para estar en Tokio. Eso será cerrar el ciclo", sentenció.
Juan Pablo Fernández es uno de los cinco jugadores que más se explaya en sus conceptos, y es claro. Sin rodeos da su punto de vista sobre la participación en Río y afirma: "cuando nos fuimos de Buenos Aires a Río, lo veíamos muy difícil a la posibilidad de pasar de ronda, pero al estar allá nos fuimos dando cuenta que por el nivel que mostró el equipo, más que el partido con Qatar fue el partido con Croacia, creo que nos quedamos con sabor a poco. El puesto es más o menos donde teníamos que estar, pero creo que podríamos haber avanzado un poquito más. Nos deja un sabor a poco, es la realidad, por cómo se terminó dando un nivel de juego histórico en la selección argentina, pero el rival también juega y hay otros factores hasta de suerte que hacen que el partido se termine volcando para un lado o para otro", sentenció.

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