Cineasta de Comodoro elogiado en el BAFICI

Con su ópera prima, Edgardo Castro logró revolucionar el Festival de Cine de Buenos Aires (Bafici) con una película que dirige, actúa, produce y financia. "La Noche" agotó todas las funciones en su primer día de exhibición.

Hace más de 20 años, Edgardo Castro (45) recorría las calles de Comodoro y daba clases en la vieja Escuela de Arte, que se ubicaba en donde hoy en día se emplaza el Centro de Información Pública en la Costanera de la ciudad.
Mientras Félix Agustín Castro -su padre- dirigía el Hospital de Diadema y uno de sus hermanos ensayaba con su banda "Carmela y los monjes" en las instalaciones del nosocomio, Edgardo se acercaba cada vez más a lo que quería ser y el rumbo que iba a tomar. En el Instituto Martín Rivadavia comenzó a dirigir.
"Trabajaba en el taller de Artes Plásticas y comencé a dar unos talleres. Fue la primera vez que di clases de teatro, y dirigía con los pibes las obras de fin de año... era espectacular, ese es era mi gran comienzo en la dirección", le dijo desde Buenos Aires a El Patagónico.
En1997 se fue decidido a Buenos Aires para tomar clases de actuación, y ahí es donde llegó al taller de Ricardo Barthis, "que es un genio de la actuación y uno de los mejores directores de teatro de este país, y con Alejandro Catalán, que es un gran formador de actores, uno de los mejores de este país. Y empecé a hacer teatro como loco".
Luego de casi diez años, "empecé a hacer mucho cine". Así fue como llegó a actuar, por ejemplo, en la mini serie "Historias de Corazón". También se lo pudo ver en el programa de Florencia de la V, "La Pelu", en el año 2012. En 2015 estuvo en la película "Kryptonita" y participó en la tira "Farsantes" y en "un montón de miniseries de estas de la Televisión Pública que ahora no existen más, con este nuevo Gobierno no van".

"LA NOCHE"
Su ópera prima surgió "después de tener muchos años como actor. 'La Noche' es todo, es el trabajo de muchos años. Para mí es mucho más que una película, el proceso creativo y el proceso de producción, es muy distinto al proceso de una película argentina o de otro país. Fue una investigación de años; hacer 'La Noche' me llevó casi 4 años".
A la película "la pagué yo con mi plata, me fundió. Es una película a la que le di el alma y ahora es el momento cuando tiene que devolver. Estoy muy contento, muy feliz con la película. El primer día del Bafici se agotaron las entradas. Además, de las tres películas que eligen en el Bafici para competencia internacional, 'La Noche' es una de ellas".
El director, que tiene entre sus referentes a John Cassavetes y Werner Herzog, detalla que la película sucede en "una micro noche de la Ciudad de Buenos Aires porque Buenos Aires está lleno de noches.Esta es la historia de una de ellas. Para quien conoce la noche, hay muchas cosas familiares y donde uno puede sentirse identificado con los personajes. El que no conoce la noche está bueno porque es una experiencia, es muy cruda la película. La idea era tener una mirada muy personal de la noche y sobre mi experiencia que tengo en la noche de Buenos Aires. A mí la noche me encanta y por eso hice una película sobre eso".
Castro considera que "es una ciudad salvaje Buenos Aires; la gente no cree en nada más. La película habla de que la gente está muy sola en este mundo y en la noche es peor. Hay unos intercambios con gente que se va encontrando y acompañando. Eso es un poco la película".
Así como hay muchas noches en Buenos Aires, con las de Comodoro Rivadavia "hay diferencias. Contextos culturales y sociales marcan muchísimo la noche. Comodoro tiene un contexto muy fuerte social y cultural, muy distinto al de Buenos Aires. Acá por ejemplo es muy difícil que se caguen a trompadas. Cuando yo salía en Comodoro (y recuerda boliches como Jonathan Disco o Motobar) y uno te cruzaba mal, te ponía una trompada. 'La Noche' tiene imágenes heavy igual; un after de travestis atrás del Abasto", destacó.
A casi 20 años de haberse ido a estudiar actuación a Buenos Aires, Edgardo Castro confiesa que "estoy bastante 'aporteñado'. Buenos Aires es una ciudad que me encanta; lo que llevo de Comodoro es el background que tengo, yo me formé en Comodoro, hay algo de eso en mi mirada ante las cosas, que es muy distinta que un porteño. Yo veo la ciudad desde otro lugar porque vengo de Comodoro y me parece que eso atraviesa mi mirada, la obra; eso hace que lo que produzca tenga un color distinto al de cualquier persona de acá de Buenos Aires. Es algo de lo que estoy orgulloso, no reniego de donde vengo. Yo digo 'sí, soy de la Patagonia', todo el tiempo. Me dicen que no se nota, que se tiene que notar. En Comodoro fueron mis primeras experiencias artísticas; la primera vez que pinté un cuadro, que tomé una clase de actuación".

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